domingo, septiembre 10, 2006

Aquellos sitios a los que siempre volverás...


Un día pisas por última vez, o eso crees, aquellos lugares que visitabas antaño. Un día decides no volver más. Un día no quieres mirar para atrás. Porque sabes que si regresas te encontrarás con muchas cosas que te traerán de nuevo recuerdos a la cabeza, evocarás momentos e instantes que no quisieras.
Y un tiempo después vuelves a pisar ese umbral. No quieres, no estás segura. Pero ahora vuelves con otra gente, antes tan lejana, ahora tan cercana. Cruzas la puerta y está todo tan cambiado que te dan ganas de darte media vuelta y huir para siempre.
Pero... ¿de qué sirve huir?

Sigue faltando algo. Lo noto en el ambiente. Hoy sé que jamás haré aquella llamada porque ya no quiero mirar lo que fue. Ahora miro lo que es sin pensar lo que podría haber sido. Mejor así. Pienso menos. Me río más. Al fin y al cabo sabes que todo tiene un final, para bien o para mal. Este blog es perecedero porque un día pondré un punto final. Estoy segura. Ese día habré encontrado algo y no necesitaré manifestarme mediante palabras ni decir nada aquí. O quizás es que llegue un día en que no tenga nada que decir (cosa poco probable, pero todo es posible).

1 comentario:

K dijo...

Pues deberías ir, aunque te dé miedo. Deberías al menos intentarlo. O decírselo a alguien para que te impulse a ir.

Te arrepentirás si no lo haces. Y sinceramente es preferible que te arrepientas de haberlo hecho. Al menos lo habrás visto, lo habrás visitado, lo habrás sentido...

;)