Llevo días mirando al cielo y buscando la estrella más brillante. Y le pongo tu nombre.
Ya brillabas aquí abajo, así que allí arriba, en el firmamento, tienes que brillar todavía más.
Cómo cuesta despertar cada mañana a la cruda realidad. Yo no sé cómo voy a superar esta pérdida, si es que alguna vez la supero…

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