domingo, noviembre 02, 2008

Gélidos domingos bajo el sol

Salamanca a Carmen Martín Gaite
Hay un sol invernal que incita a salir a la calle, un sol de plata que se refleja en las vacuas aceras donde reina el silencio.
Es sorprendente que en algunas regiones nieve mientras aquí gozamos de sol, aunque no dé calor.
Produce una tristeza insólita salir a las calles sin gente un domingo por la mañana. Asombroso además que, a pesar de que anoche me acostara más tarde de lo normal a pesar de ser sábado, a las ocho tuviera que levantarme. Y a las diez estaba en la calle. Es noviembre, pero esto parece el veranillo de San Martín.
Me gusta Salamanca un domingo por la mañana. Esa quietud tranquilizante me atrae a caminar sin rumbo por las calles desoladas, silenciosas, incluso fantasmales, donde aún quedan las brumas de la noche anterior, las voces del fin de semana.

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