sábado, noviembre 01, 2008

Asustaniños

Son incontables y todos tienen características diferentes, aunque se asemejan en que todos ellos se usan para provocar miedo en los infantes. Si hay una comunidad española donde destacan por su abundancia es Cataluña.
Los cocos no dejan de ser una parte de nuestro folclore digna de ser recogida. Para los niños era un mundo mitológico real, y sus componentes eran frecuentemente análogos a los del mundo mitológico de sus padres.
Es interesante el simbolismo de tres de los asustaniños más populares en la península: el Coco representaría el miedo a lo desconocido; el Hombre del Saco, el miedo a ser separado de lo que se ama, del entorno cotidiano; y el Sacamantecas, el miedo a la muerte, especialmente la violenta.
Se puede utilizar y se ha utilizado de todo para meter miedo a los niños. Ya fuese de una forma más o menos esporádica o bien con una cierta estabilidad temporal; de forma más localizada o más extendida.

Hombres del saco
Es muy fácil para los adultos hacer creer a los niños en este personaje, ya que raro es el lugar por el que no pasaban de vez en cuando forasteros cargados con algún fardo.
Es un hombre normalmente alto y fornido, de mediana edad, calvo, de mirada aterradora. Lleva un gran saco al hombro y en las noches frías se llevan a los niños que se portan mal. Atraen a las criaturas con suave música, con un teatrillo ambulante o con cualquier otro medio de distracción. Cuando el pequeño se deja convencer y le acompaña, el malvado lo conduce a un lugar oscuro y apartado donde le retuerce el cuello. Después introduce el pequeño cuerpo en el saco y se lo lleva.
En Murcia se le conoce como tío Saín y tío Garrampón. Mete en un saco a los niños que se portan mal, para luego destriparlos y sacarles todo.
Cuando alguien quiere sacar a otro el dinero o las pertenencias o le dice que le debe algo, se dice “eres un saín”.
La Blanca.-También se le denomina La Calva, La Pelada, La Seca, La Desentegada, La Desdentada, La Pixarelles y La Flaca. Son distintos sobrenombres que se le da a la Muerte, utilizados en Cataluña para asustar a los niños. Su nombre era tabú por el peligro de pronunciarlo, de ahí que tuviera tantas denominaciones.
Se hace creer a los niños que acudirá y se los llevará, metiéndoles dentro de un saco o simplemente al hombro, diciéndoles que tiene las manos frías y que con sólo tocarlos les dejará helados. El contacto de sus descarnados huesos es tan duro que, al cogerlos, les hace crujir todos los huesos y los estruja como si fueran huevos
Caçamentides.-Es la variedad del hombre del saco en Cataluña. Su nombre significa “cazamentiras”.
Se le representa como un personaje alto y grueso, con manos de hierro pesado y, en vez de dedos, largos garfios con los que engancha a los niños malos.
Cuando tiene suficientes niños se marcha para comérselos, ya que necesita engullir siete docenas diarias.
Las mentiras, al salir de la boca, adoptan la forma de un pajarillo que se escapa volando. Al pasar por entre los dientes del mentiroso, los separa para poder salir y deja en ellos una mancha negra. Caçamentides caza estos pajarillos y cuando da con uno le pregunta de dónde ha salido y juntos buscan al mentiroso, al que se le identifica claramente por las manchas oscuras de su dentadura.
Caçamentides lo agarra por el pescuezo, asiéndole con unas tenazas de hierro y lo mete en un saco sucio y grasiento. Cuando ha llenado el saco, se va junto al mar para merendarse a los mentirosos, que come de siete en siete, rasgándolos con sus garfios y echando al mar los huesos y las sobras.
La Caparrucia o Kaparruzia.-Es un ente asturiano que lleva un saco cubriéndole la cabeza. Se lleva a los niños.
El Caragot.-Se trata de un hombre alto y agigantado que baja por la chimenea con un enorme saco a la espalda repleto de niños traviesos, con los que hace unas sopas en la lumbre del hogar, siendo los chicos malos que ha capturado en las casas los primeros que mete en el enorme puchero.
Gitanu Señoritu.-En Gijón equivale a l’home del sacu.
Marimanta.-En Galicia es la meiga del saco que roba niños y los hace desaparecer. Tiene aspecto de una anciana fea y encorvada que lleva un saco sobre su espalda jorobada y pide humildemente limosna a la puerta de las casas donde hay niños. Hay que darle algo y vigilar a los niños hasta que se aleje.
En Asturias tiene aspecto de bruja.
En Extremadura suele ser un ente masculino. Suelen celebrar la “Quema del Marimanta”, que simboliza deshacerse de las cosas malas del año transcurrido. En otras zonas extremeñas era una mujer que, arrebujada en una manta y con un faro y un cencerro, en el más crudo invierno, vagaba por las empinadísimas calles rezando por las ánimas benditas, en cumplimiento de un voto o promesa, o por extravío mental. La intención de estas últimas no era la de asustar, pero lo hacían.
Pelut.-El “Peludo” es un coco catalán que aparece en vísperas de Navidad. Informa a los Reyes Magos del comportamiento de los niños y se lleva en una talega a los chicos traviesos para cenárselos.
Es un hombre alto y fornido, negro como el hollín y peludo como un oso, que habla estentórea y bruscamente. Ronda en busca de chicos traviesos, que carga en su enorme saco que lleva a la espalda para celebrar con ellos unas buenas pascuas.

Sacamantecas

Según cada zona tiene diversas y variadas denominaciones: Tío Sacasebos, Home de Untu ("hombre de la manteca"), Probe ("pobre"), Probe l’untu, Sacaúntos ("sacamantecas"), Tío del Sebo, Greixer, Greixet (de greix: "grasa"), Lo Saginero (de sagí: "manteca"), l’Home de la Sangueta ("hombre de la sangrecita", de sang: "sangre"), Mantequero... Es un ser que captura a los niños para robarles las mantecas. Suele llevarse a los que se alejan de casa sin permiso y a los que comen demasiado.
Este personaje tiene su origen en hechos históricos: sujetos que asesinaban a personas para extraer manteca, actos que ocurrieron en tiempos de la Inquisición y hasta bien entrado el siglo XX. Estos crímenes se narraban en las “coplas de ciego”. Se asustaba a los niños con ellos para evitar que se acercaran a desconocidos.
Es un hombre que encarga a otros matar a un niño o a una mujer, luego él les extrae la sangre y la manteca para venderla a tuberculosos o tísicos. En Asturias se le provee de un largo y afilado cuchillo con el que mata y abre al niño. En Murcia en un hombre que se dedica a matar a los niños y sacarles la grasa, la manteca y los ojos. Suele portar un saco donde guarda a sus víctimas. En otros sitios se cuenta que ceba a los niños para luego extraerles la manteca. Según algunos lleva la cara tapada y corta las manos de los pequeños. En otros lugares se habla de Juana l’Untu, una mujer que vive escondida en una cueva y saca el unto a los niños. En tierras extremeñas, los Sacamantecas despedazan a los niños como si fueran cerdos para sacarles las mantecas; si los niños se acercan a lugares peligrosos, especialmente a ríos, es probable que los atrapen los Sacamantecas.
En Álava, la leyenda del Sacamantecas se remonta a Juan Díaz de Garayo, apodado “Sacamantecas” o “Zurrumbón”, asesino en serie, del que las crónicas de la época decían que era un monstruo rarísimo con una extraña anomalía: la crueldad masiva que se asocia al amor a los cadáveres. En los alrededores de Vitoria había unas cuevas excavadas, hoy desaparecidas, donde según la tradición llevaba a sus víctimas para violarlas y destriparlas.
El Cortasebos.-Es un coco extremeño, variante del Sacamantecas. Se trata de un espíritu imaginario inventado para asustar. Es el fantasma de un agricultor que no tenía hijos y que se llevaba a los niños, ya que él nunca los tuvo. Salía a las doce de la noche, hora en que se dejaban ver los espíritus.
El Chupasangres o el Sacasangres.-Es un ser que extrae la sangre de los niños algo más mayores cuando llegan tarde a casa.
En Asturias son personajes muy conocidos, a los que se les identifica porque llevan una bata blanca ensangrentada y sacan la sangre a los niños para venderla a familias adineradas con hijos tísicos.
Otras versiones dicen que sorbe, a través de un canuto o jeringuilla de madera, la sangre de los niños.
En Extremadura son misteriosos personajes que viajan en un gran automóvil negro. Cuando viene un coche les dicen a los niños que ahí viene el hombre que les saca la sangre, para que los pequeños no se acerquen a la carretera y no les atropellen los coches.
El Coche de la Sangre.-En la España de principios del siglo XX se hablaba del Coche de la Sangre como un coche fúnebre conducido por un hombre o una mujer que se llevaban a los niños y les sacaban la sangre a la vista de los familiares, que presenciaban impotentes la escena a través de las ventanillas.
Destripador o Estripador.-Es un personaje asturiano que vive en los sembrados y destripa a los niños. Se utiliza para evitar que los chiquillos entren a jugar a los campos de maíz y pisen los sembrados.
Ensundieros.-En Aragón, se trata de hombres desalmados que roban a los niños que salen de los pueblos para sacarles la grasa de sus cuerpos y utilizarla para engrasar las ruedas de los carros.
Marrona.-Ogresa de la zona de Burgos que sale de los payos y les saca a los niños las mantecas.

El tío Camuñas
Es un personaje muy conocido, con características semejantes a las de los ogros, que en algunos lugares vive escondido en el desván o en el tejado y que se lleva a los niños. En Cataluña, donde se le llama Camunyes, unas veces se le identifica con un animal de largos dientes y boca grande, con la que engulle a los niños; otras, con un diablo travieso que, como otros que se han fugado del infierno, se divierte aterrorizando a las gentes.
Tiene su origen en un famoso guerrillero que nació en Camuñas en 1762. Su nombre real era Francisco Sánchez Fernández, más conocido como “Francisquete” o “el tío Camuñas”. Se hizo guerrillero para vengar la muerte de su hermano, muerto en la horca por los franceses, que no habían respetado su promesa de respetarle la vida y la libertad a cambio de su rendición. Llegó a dirigir a doscientos guerrilleros, que se ocupaban de hostigar a las patrullas francesas interrumpiendo las comunicaciones entre Madrid y Andalucía. Fue capturado y fusilado en 1811.
En zonas de León se asemeja el aspecto con el del tío Camuñas para decir que alguien es desaseado y astroso.
El Cortador.-Es un personaje asturiano que cortaba las manos a quienes se las habían ensuciado con los “muergos” o nueces verdes. Se usa para evitar que los niños se manchen las manos con las cáscaras de las nueces y se les dice que el cortador vendrá a cortar las manos que estén sucias de nuez.
El Fraile Botilingo.-Se trata de un fraile que asusta y se come a los niños malos.
El Fraile del Capuchón.-Es un fraile de Talavera de la Reina (Toledo) que se lleva a los niños.
El Furtaperas.-El “Robaperas” es aragonés. Se le representa como un personaje grotescamente vestido. Se cuenta de él que robaba peras en los huertos cuando las había y, cuando no, se alimentaba de chicos malos y traviesos.
El hombre de la flauta de piedra.-Es un personaje de los montes cántabros, que convierte a los niños en saltamontes, lechuzas o luciérnagas.
El hombre vestido de hojas de fresno.-Es un personaje de los montes cántabros que coge en un cepo a los niños que destrozan los nidos o enturbian las fuentes.
El Hombrón.-Es un personaje de la ciudad de Soria que merodeaba por el parque de la Alameda, por lo que las niñas eran reacias a andar solas por allí o a horas inapropiadas. Incluso circulaban historias sobre desapariciones. Se decía haber visto al hombrón o incluso haberlo capturado.
El home de la Muntanya.-Es un hombre del saco que viene desde la montaña para llevarse a los niños y comérselos.
El home del Nassos.-El “hombre de las narices” es un asustaniños catalán que aparece el último día del año y tiene tantas narices como días tiene el año. Va vestido de manera grotesca y visita las casas donde hay niños, amenazando con llevárselos. Habla con voz fingida y cavernosa. Los chicos, para que se vaya, suelen ofrecer una moneda. Los traviesos tienen miedo cuando se acerca la fecha de su regreso.
Jan de Gel.-“Juan del hielo” es un asustaniños catalán. Se usa para evitar que los niños salgan fuera cuando hace mucho frío. Su cuerpo es de hielo y deja helado y exánime con una sola mirada. Después de carga al hombro al desventurado y se lo lleva a su guarida de hielo para comérselo en la sopa.
Juan Colorín.-Es un asustaniños de Azuaga (Badajoz).
Según la tradición, era un pastor al que un día los romanos le quitaron todo lo que tenía. Así que se hizo una porra para pegar a los romanos. Una noche, mientras un centurión romano dormía, Juan entró en su tienda y le mató de un porrazo. Se le enterró en el castillo de Azuaga, junto a su porra, y se habla de él para causar miedo en los niños y evitar que vayan al castillo.
El Jucu de la Veruga.-Personaje catalán que figura en los misterios de Semana Santa. Representa a un judío de cara feroz y repulsiva que se distingue por una enorme verruga. Los niños le ven pasar en las procesiones de la Pasión y les causa terrible pavor.
Media cara.-Asustaniños asturiano. En su cuerpo sólo tiene una pierna, un brazo y un ojo, como si se tratara de un cadáver ensangrentado partido en dos, que se come a los niños.
Micó.-Personaje catalán que reside en una cueva que se abre en las grandes salinas. Es la personificación o el genio de la sal que convierte en salmuera todo aquello cuanto halla a su paso y a los niños en terrones de sal. Entre las variadas chucherías elaboradas con sal que se vendían en las salinas, había unas pequeñas figuritas humanas, con las que se hacía creer a los críos que eran niños traviesos que Micó había convertido en sal y los había reducido al tamaño de un dedo.
Olentzero u Onentzero.-Es un personaje mítico vasco que tiene su origen en un antiguo espíritu de la fertilidad asociado a las festividades del solsticio, que fue cristianizado como anunciador del nacimiento del niño-dios. Después adquirió atributos ligados a los niños: es quien trae los regalos el día de Navidad, pero también es similar al hombre del saco.
En algunas versiones se le representa como un gigante avieso de ojos colorados. Otros creen que es un gigante que baja por la chimenea con la cara tiznada, los ojos rojos y aire fiero. A veces mete a los niños en un saco y se los lleva. En algunos pueblos piensan que se descuelga por la chimenea con una hoz y corta el cuello a los niños que se portan mal.
El Pare Gegant.-El “Padre Gigante” es un coco catalán, muy alto, con dientes similares a los del jabalí y larga barba. Sólo se alimenta de carne humana, cuyo olor percibe a gran distancia. Vive en la cumbre de una alta montaña, es señor de un palacio, al que los padres amenazan con llevar a los niños malos, donde han perecido cientos de ellos. Se los traga como un bollo y se limpia los dientes con el mango de la escoba o con la barra de hierro de la puerta.
Pauet.-Para evitar que los pequeños se asomen a los pozos se cuenta en Barcelona que una vez un chico llamado Pauet, al asomarse descuidadamente a un pozo, se cayó al fondo, donde aún se encuentra su alma, que a veces grita y llora porque no quiere estar sola, y que si se asoma otro niño lo agarra fuertemente y lo arrastra con él, siendo muchos los infelices que ha hecho caer al fondo.
Pedro Botero.-Una mujer natural de la provincia de Toledo y de ascendencia húngara cantaba una canción que hablaba de Pedro Botero. Es uno de los nombres que se le da al demonio y se caracteriza por tener las uñas afiladas para cortar la tierna carne de los niños.
Pelujáncano.-Es un ser malvado del folclore de Las Hurdes, que posee un solo pelo en la cabeza, en el que reside gran parte de su poder. Se lleva a los niños a su cueva, donde les roe las orejas.
Piricu Sagráu.-En Asturias se llama así a un hombre ensangrentado y despellejado que se aparece de noche por los caminos y se lleva a los niños.
Unamuno.-En Salamanca, en los años 50, las niñas se metían miedo unas a otras diciendo: “¡Que viene Unamuno!”.
Durante la IIª República se le iba a dedicar un monumento en el centro de la ciudad, pero la gente creyó que se iba a levantar en la ciudad un monumento al demonio.
Uñazas.-Es un personaje aragonés de figura poco definida. Se le describe como un hombre feo con los ojos rojos. En algunas localidades pirenaicas se le relaciona con el diablo.
Zarronco o Zarrouco.-En Galicia se le conoce como “Ronsoñas” y aparece como un pordiosero irascible de aspecto desagradable que anda por ahí de noche con un saco al hombro. A veces se le describe como un insecto repugnante o como un fantasma que aterroriza a los niños.

La Vijanera
Es un personaje cántabro que, en Nochevieja, entra por el desván y a los niños que no habían comido les pinchaba la barriga con una horca.
La Bensor.-Es un personaje femenino en varias regiones de Cataluña. Se trata de una vieja extraña, arrugada, fea y gruñona que pega a los niños malos.
La Bruja Cuperuja.-Entra en las casas y se lleva a los niños que se portan mal hasta su cabaña del bosque, donde los convierte en animales, los cocina y se los come.
La Bruja Piruja.-Es un coco de la Península Ibérica. Entra en las casas por la chimenea y se lleva a los niños a su casa, donde se los come. Se utiliza para que los niños duerman.
La Bruja Rebruja.-Se trata de otra bruja que secuestra niños, se los lleva a su hogar y una vez allí se los come.
La Bruja Pirulí o la Vieja Pirulí.-Es un coco aragonés que aparece en diversas canciones infantiles.
La Cardapeçols o Cardapeçoles.-Es una mujeruca extraña, de mal genio, que se sirve de cardos y arces para cardar lana de oveja. Peina a las chicas que no dejan hacer esa tarea a sus madres, pero da unos tirones tales que arranca los cabellos. Es propensa a las groserías.
La Cocharrona.-Ogresa asustaniños de la región de Burgos. Hace referencia al túmulo negro que a principios del siglo XX se colocaba en la entrada de las iglesias, llamado “sepultura”, que consistía en unos huesos sacados del osario y que formaban una especie de esqueleto, donde destacaba la calavera. Lo vestían con el bonete y la capa pluvial negra del cura. Esta “sepultura” se preparaba para el día de los difuntos.
En algunos lugares se le llamaba “coco”. Representa a los difuntos y son invocados para asustar a los niños desobedientes.
Cúcara Mala.-Es un personaje asturiano con aspecto de bruja. Arranca los pies a los niños desobedientes que no se están quietos.
Diabla.-Es un personaje de Huesca que se usa para asustar a los niños. Es una figura antropomorfa cuya escultura se encuentra en el retablo del altar mayor de la iglesia parroquial de Esposa, a los pies del patrono local, San Bartolomé. Por sus pechos se la toma por figura femenina.
María Bruta.-Personaje catalán que se refiere a una vieja sucia y repulsiva que captura a las criaturas por docenas cada día para guisarlas, sirviéndolas después a los que ha encantado ella misma, que acuden para celebrar opíparas comilonas a un mesón maldito conocido como el Hostal de la María Bruta, situado en el fondo de una cueva del mismo nombre, que infundía miedo con sólo pensar en su cercanía.
Meiga dos dentes verdes.-Es una meiga o bruja que vive en un castro coruñés. Tiene los dientes verdes y camina de noche en busca de niños. A los que captura no se les vuelve a ver jamás. Los utiliza para sus pócimas, filtros y ungüentos o se los come.
La Mialta.-Se trata de una cocinera catalana que amasa tortas amargas como la hiel, que hace comer por la fuerza a los niños que no quieren comerse la sopa.
María Enganxa.-Es un asustaniños mallorquín, representado por una señora mayor que habita en el fondo de los pozos y cisternas y se lleva a los niños que se asoman a ellos, cogiéndolos por el cuello con un gancho.
La Napa.-Era una mujeruca catalana que era tenida por bruja y de la que se contaban mil historias y consejas fantásticas e inverosímiles, todas ellas rodeadas de una aureola de ilusión que colocaban en un ambiente sobrenatural.
Los Nyitus o Nytiols.-Son entes catalanes, personificados por una pareja de viejos que en la tarde del Domingo de Carnaval salen a bailar a la plaza de manera grotesca y risible, con la cara tiznada y realizando extravagancias de todo tipo. Se cree que son unos entes menudos como granos de polvo que entran por las trompas de Eustaquio hasta los sesos, que luego se comen.
Ojanca.-Es un ser femenino de Ciudad Real con un ojo muy grande que se utiliza para asustar a los niños.
La Pantaruja.-En Almendralejo (Extremadura), es un ser maligno, vestido con despojos y harapos, que actúa sobre todo durante la noche, raptando a los niños que se niegan al sueño, aunque se puede invocar su presencia en cualquier otro momento para llevarse al infante díscolo. Se caracteriza por su violenta locura.
Paparresolla.-Proviene de papar ("comer cosas blandas sin mascarlas"). Se trata de un asustaniños de Asturias, Burgos y Andalucía. Es una mujerona grande, fea y greñuda, que ronda las casa y se lleva o se come a los niños que no quieren acostarse. Su nombre viene de que se traga a sus víctimas hasta el resuello.
Paparroxu.-Es asturiano, la variante masculina de la Paparresolla.
La Por.-Es catalán y su nombre significa “miedo”. Se trata de una vieja huraña que, en vez de hablar, aúlla, chilla y ronca.
La Simanya o Simanyola.-Es un ente femenino catalán. Se le describe como un ser ambiguo e impreciso, más cerca de los animales que de los humanos, intensamente monstruoso, que habita en unas cuevas consideradas como antros de ogros. Cada día devora chicos traviesos por docenas, dejando en la cueva enormes montones de huesos.
Tragantía o Tía Tragantía.-Es una mujer serpiente que moraba en el castillo de Cazorla (Jaén). Si se la escucha cantar es un augurio de muerte.
La Vella.-La “Vieja” es un coco catalán, que tiene la apariencia de una cavernícola fea y extraña que da palizas bestiales a los críos.
La Vella d’Engolasters.-Es una ogresa catalana que negó hospitalidad a un vagabundo que no era otro que Jesús disfrazado, lo que le valió para ir a parar a las profundidades del estanque de Engolasters (Andorra).
La Vieja de Siete Pies.-En Cataluña y Baleares es costumbre en la Cuaresma colgar del techo un monigote recortado en papel que representaba a una vieja con siete pies, correspondientes al número de semanas de duración de este período. Se le coloca, por lo general, en la despensa para que vigile aquellos manjares que no deben comerse en Cuaresma. A los niños se les cuenta que el monigote escupe o ensuciaba esos alimentos para que les repugnara probarlos o comerlos.
Por extensión, durante el resto del año se acude a la ayuda de este personaje para que los niños obedezcan en lo que se refiere a la comida.
Zampatarranca o Zamparrampa.-Típica de Asturias, es una mujer muy grande, fea y paticorta, que anda por las casas y se lleva o se come a los niños que no quieren acostarse.
Zancabarranca o Santabarranca.-Es un personaje de Asturias, al que también se le llama “Zancarabanca”, “Barranca” o “Parranca”.
Se come a los niños.

Papón

También se le denomina Papudu, Papao o Papu.
En Galicia se trata de un trasgo o un duende, un trasno. En la tradición folclórica gallega, el papón es un ser fantástico que la creencia vulgar supone gigantesco. Su nombre deriva de que come o papa a los niños.
En Asturias es un ser gigante, de boca enorme, ojos de fuego y estómago de horno ardiente. Es un hombre siniestro, grande y barrigón, con una gran papada en la que se decía que llevaba a los niños traviesos y llorones que no duermen, y se los comía tragándolos sin masticar. Con frecuencia se identificaba con alguna persona marginal o algún mendigo afectado de bocio, enfermedad muy extendida en la montaña asturiana.
En León se les llama “papones” a los cofrades de las procesiones de Semana Santa por su aspecto atemorizador para los niños.
En el País Vasco, el papao es un duende o coco.
En Cataluña, papu se aplica a numerosas cosas susceptibles de asustar a los niños, como insectos y alimañas. También se les llama así a las nubes para advertir a los niños que, si se portan mal, bajarán del cielo para comérselos.
El Banya Verde.-Es un personaje catalán. Posee un enorme cuerno verde en el centro de la frente. Este sujeto ronda de un lado para otro armado con una larga horca, con la que ensarta a los niños malos que encuentra a su paso y después los carga en una cesta que lleva colgada a la espalda y los conduce al infierno, donde les echa a hervir en las enormes calderas.
El Bou Mascard.-Es un personaje catalán, descrito como un buey negro ardiendo en llamas que baja de la montaña mugiendo y aterrando a los que encuentra a su paso.
La Cabra Montesina.-Es típica de los Pirineos. Se come a los niños y a los forasteros.
Caranjaina.-Ser mitológico de extraña naturaleza que puebla los bosques y habita en los bodegotes (espacio inferior de la escalera donde se guardaba la leña o la paja). Algunas pululan por las calles como almas en pena.
La Carramoña.-Se trata de una araña gigante que asusta a los niños.
El Cavall tonto.-Es un ser propio de Cadaqués. Se trata de un caballo enorme y negro, que se presenta en las casas en las que había niños malos y no cesa de llamar a la puerta hasta que éstos salen, se los sube a la espalda y echa a correr hacia su guarida, situada en una montaña, donde se los traga sin piedad ni compasión.
La Cuca de Cepts Caps.-Se trata de un gusano (cuca) de siete cabezas típico de Barcelona.
La Cucafera.-Es la figura que aparece delante de la procesión de la Cinta, patrona de Tortosa (Tarragona), similar a la Tarasca y utilizada también como asustaniños.
Cul pelat.-“Culo pelado” es un ente catalán. Para que los niños no salgan a lugares despoblados en los días de mucho viento, se les cuenta que, envuelto en él, viaja el Cul Pelat, un demonio horrible y feroz que se sirve del viento para disimular su presencia y poderse acercar impunemente a los chicos traviesos para llevárselos a los infiernos.
El Diablot.-Es un personaje catalán con figura de muñeco, utilizado en las mascaradas del Vall de les Gitanes. Representa a una especie de divinidad pagana o ente malévolo.
El Dimoni Cucarell.-Es un demonio humorístico y cómico de Cataluña.
Escachapobres.-Se trata de uno de los cabezudos festivos que en Vitoria eran tres.
Fiera Crupecia.-También se denomina Fiera Cornelia, Fiera Corrupia, Fiera Currupia, Fiera Gurupecia y Fierra Alzurrupia.
En Asturias es un híbrido de varios animales que se lleva a los niños. Tiene boca de león, cuernos de toro braco, pelo como una mujer y aletas de pescado, uñas como puñales, orejas de carnero y en el rabo una cruceta que causa terror. Tiene a sus espaldas numerosas fechorías e innumerables crímenes. En muchas leyendas, un héroe o heroína ponen fin a su vida.
En Álava tiene forma de dragón rojo con siete cabezas, diez cuernos y unos candeleros con velas en cada cabeza. La versión alavesa coincide en su aspecto con la Bestia del Apocalipsis de Juan.
Fumera.-Es un personaje catalán. Se trata de un ente masculino, con siete ojos, cuatro en la cara y tres en el cogote, que aparece inesperadamente por la chimenea, de la que permanece colgado durante las navidades, bamboleándose mientras vigila la conducta de los chiquillos para que no se entreguen a la gula y para que sean obedientes durante esta época. Este muñeco campea por el hogar hasta el día de Reyes pendido en el humero. Cuando llega este día se quema en las llamas del hogar en presencia de los que tanto le temieron, que celebran su destrucción con gran alegría, o se hace desaparecer misteriosamente, explicando que se había fugado por el caño de la chimenea por donde había venido.
En vísperas de la Navidad, es tradición en las casas donde hay niños colgar un monigote de la chimenea del hogar que llaman “En Fumera”.
El Gallet.-En la cuenca del Llobregat se cree en la existencia de un pollo terrible, que vive en una sima. Entre sus “hazañas” figura la de desahogar su furia con los niños malos, a los que picotea. De cada picotazo les come media pierna dejándoles cojos. Si su mala conducta requiere por cuatro veces el castigo, se quedan sin piernas e imposibilitados para andar.
El Gambusí.-También se le llama Gambosí, Gambutzí, Gamusino, Gusarapa, Gusarepa, Gusalapa y Mopia. Es típico de Cataluña, Valencia y Baleares.
Son completamente negros, impalpables e imperceptibles. Actúan en la más profunda espesura de la noche y su intensidad espantadora entre niños, incluso entre mayores, es muy acusada. Golpea fuerte a los que se encuentra por la calle de noche, en especial a niños y mujeres, a cuyas ropas se agarra con fuerza, resultando dificultoso deshacerse de ellos. Se los confunde con la noche.
Gargantúa.-En Álava se trata de un muñeco grande de cartón que se come a los niños. Posee una enorme boca para tragarse a los niños.
La Ginebreda.-Es un personaje catalán que vivía en una espelunca o cueva en Fumanya. No era de carne y hueso, sino de palo y musgo, como los árboles. Sus brazos eran ramas. Tenía un genio terrible, se irritaba con gran facilidad y descargaba su furia sobre los chicos traviesos, a los que golpeaba despiadadamente con sus manos de leño erizadas de pinchos. Con un golpe producía un escozor que duraba más de siete semanas.
La Madre del Mar.-Es un ser imaginario localizado en Creus. Para inducir a los niños que no se acerquen demasiado al mar se les hace creer que en la orilla no puede pronunciarse una sola palabra, ni siquiera en voz baja, para no despertar a la Madre del Mar, que dormía constantemente en el fondo, con un sueño tan ligero que el más leve ruido la despertaba. Eso le irritaba furiosamente y se precipitaba sobre quien le había interrumpido su dulce sueño.
Malabestia.-Monstruo guipuzcoano que recorre las calles de noche. Todo aquel que se lo encuentra morirá al día siguiente.
Mano negra.-En Asturias era algo que había en los retretes de los colegios y aterrorizaba pensar que pudiera salir y agarrarte la Mano Negra cada vez que entrabas allí.
En Extremadura es una mano flotante que se esconde en la oscuridad y retuerce el cuello de los niños desobedientes, en especial cuando no quieren ir a la cama.
Marés.-Su nombre deriva de “mar”. Es un personaje catalán de Cadaqués. El Marés y la Maresa engullen a los niños traviesos. Estos seres marinos tienen la forma de un enorme pulpo que mueve continuamente sus largos tentáculos, con los que agarra a los infelices, sin que haya forma de conseguir que los suelten.
Marfanta.-Su nombre deriva de fantarma ("fantasma") y farfanta. En Tortosa (Tarragona) se refiere a un fantasma que se presenta por las noches con el objeto de meter el miedo en el cuerpo a los más pequeños.
El Marraco.-Es un personaje catalán representado como un animalucho extraño que se tragaba a los niños vivos. Su nombre haría referencia a que carecía de cola por habérsela cortado.
La Moixina.-Es un ente catalán de personalidad ambigua que vive confundida entre las aguas de una fuente. Según unos se trata de una ninfa encantadora de gracias y bellezas sin igual, mientras que otros creen que es un animal parecido al gato.
La Momerota.-Se trata de un personaje catalán para atemorizar a los pequeños. Es un ente indefinido de especie animal, que aparecía durante el Carnaval, con parte de su cuerpo cubierto por un pellejo de vino. Encontraba la muerte en las bulliciosas expresiones carnavalescas, donde la gente se precipitaba sobre él para chuparle la sangre, representada por el vino.
O Monstro da Lagoa do Castelo.-Es un monstruo que habita en el fondo de la “lagoa do Catelo”, en Lugo. En el fondo de la laguna también hay una campana de oro. Cuando en verano la laguna se seca, queda una charca de veinte metros de largo, donde se entierra el monstruo llevándose consigo la campana.
El Monstruo de debajo de la cama.-En Extremadura se le describe como un monstruo imaginario que salía de la oscuridad. Si los niños se levantan por las noches de la cama, el monstruo les come los pies.
La Mula Blanca.-En Cataluña, se trata de una mula que no se traga a los desobedientes que se resisten a dejarse lavar y peinar y que hacen travesuras, sino que les muele a coces.
Ojo Biriqui.-Es uno de los tres cabezudos festivos típicos de Vitoria.
Pardinot.-Es un ser imaginario catalán. Es alto y negro. Se distingue por dos enormes jorobas, una en el pecho y otra en la espalda. Tiene grandes ojos y una gruesa boca. Sus dientes son tan largos que le salen fuera de la boca; los inferiores le atraviesan toda la cara y le sobresalen por encima de la cabeza, como si fueran cuernos, y los superiores le bajan por debajo de la barba. Tiene una nariz larga y puntiaguda que se confunde con los dientes. Cuando masca produce un ruido terrible y todo a su alrededor se tambalea. No habla, sino que aúlla y gruñe. Camina dando brincos y saltos. Anda desnudo y tiene el cuerpo cubierto de borra. Corre muy rápido, montado sobre un gallo tan extraño como él. Vive en una cueva subterránea, donde asea a los niños sucios que no quieren lavarse, los cepilla y peina con hierros. Su mujer, la Pardinota, es aún más temible. Cuida de lavar y peinar a las chicas.
Peladits.-El “mondadedos” es un ente de la región catalana de Montserrat. Se trata de un ser alto y delgado, negro como el carbón y peludo cual oso, que aúlla como los lobos y salta y brinca. Carga al hombro una enorme cesta repleta de herramientas de su oficio. Se lleva a los chicos sucios y les hace la colada, metiéndoles dentro de un cubo de agua hirviendo, restregándolos con enormes piedras y golpeándoles con una pala de hierro. Después les raspa, monda, taja y corta, cuantas veces le parece, manos y pies hasta quedar bien limpios; luego les peina con garfios y espinos hasta dejarlos pulidos. Para cobrar su trabajo se lleva el dinero de la hucha, alegrándose tanto que no para de saltar y brincar, gruñendo de tal forma que da más miedo cuando está contento que cuando trabaja. Siempre promete volver cada día para repetir su limpieza.
Se dice de él que es rey y señor de los piojos, que obedecen sus mandatos. Los piojos se unen unos con otros formando una larga cadena que atan al cuello de los niños que no dejan que los peinen y, tirando de ella, los arrastran hasta la orilla y les echan al mar, no pudiendo volver a sus padres y hermanos jamás.
Repunte de les medies blanques.-Es un coco asturiano que surge entre la espuma de las olas que rompen contra los acantilados y se lleva a los niños. Se usa para que los pequeños no se acerquen a los acantilados.
Río.-En las comarcas de Gerona, a veces se acude en busca de la ayuda de los ríos, riachuelos y arroyos, amenazando a los niños con que vendrán a buscarlos, se los cargarán al hombro o debajo del brazo y se los llevarán al mar, donde los echarán, muriendo ahogados por el oleaje. Así se dice de varios ríos catalanes, sobre todo de la Muga, del que se cuenta que cada siete años se enfurece y lo inunda todo para vengarse de los que no le tratan con el respeto debido, para cobrarse las deudas contraídas con él.
La Setrilla.-En Cataluña, es un ser extravagante al que se le representa a través de una cántara vieja e inservible, en cuyo cuerpo practican dos agujeros más o menos simétricos a modo de ojos; dentro del buche colocan un candil de aceite encendido y cuelgan el artefacto del techo de una habitación oscura, por medio de una cuerda se le hace balancear. La oscuridad y el azoramiento no permite a los niños darse cuenta del engaño y creen hallarse ante un fantasma terrible.
La Tinyiosa.-También se le llama Pixanera o Ploranera (de plorar: “llorar”). Es un ente catalán típico de comarcas donde abunda la niebla. Para evitar que los niños salgan en despoblado y con peligro de extraviarse, se les amenaza con este ente. Son apelativos familiares aplicados a la niebla, que se los llevará consigo a su guarida, donde se los chupará y absorberá hasta tragárselos.
Trucafort.-En Cataluña es un gigante más alto que una montaña, que habita en una cueva. Tiene una barba muy larga que se pisa al andar, produciendo unos terribles gritos de dolor que hacen temblar las montañas y se oyen a siete horas de distancia. Se pasea con una enorme piedra encima de la cabeza, a modo de sombrero, y otra más grande sobre el hombre que deja caer sobre los niños traviesos, dejándolos hechos gigote.
La Tuta.-Es un ente femenino catalán y un nombre genérico de cuevas. En algunas zonas se hace creer a los pequeños que fueron hallados dentro de las cuevas cercanas o célebres. Si suponen que las cavernas están habitadas de manera inadvertida e inconsciente los niños creen que hay ogros que tratan de asustar y de comerse a los niños.
Tutau.-Es la versión masculina de la Tuta, cuyo nombre significaría “cavernícola”. Se come a los niños crudos de siete en siete.
El Zamparrón.-Se zampa a sus víctimas. En Extremadura le describen con un aspecto muy desagradable, con cara de ogro y voz gutural. Tiene una voracidad insaciable. Está formado de materia elástica, por lo que se encoge o estira con facilidad para introducirse en las viviendas. Su manjar favorito son los niños, a los que succiona y engulle sin masticar. Suele esconderse en las despensas, donde los pequeños acuden a por la merienda.

Cocos
También llamado Cocón y Caco según ciertos lugares, es el asustaniños panibérico por excelencia.
Su nombre podría derivar del griego kakos (“malo”, “deforme”), de kókkos (“grano”, “pepita”) o del latín cocus (“cocinero”).
Son seres que asustan a los niños que no se portaban bien. No adoptan una forma definida. Grandes y negros, infunden pavor en los corazones infantiles. Suelen morar en la cocina y se llevan a los niños a un lugar indeterminado o se los comen.
Su figura se utilizaba para atemorizar a quienes no se querían ir a la cama o a los niños que no comían.
La Aurora.-Se documenta como asustañinos en nanas del norte de Burgos.
Las Barbotas.-Son cocos femeninos catalanes que moran en una cueva próxima a Sant Miquel del Fai.
Basarda.-Es un asustaniños catalán. Es un ser de la noche, utilizado en la región de Berguedá para asustar a los niños. En catalán, su nombre designa “espanto, pavor, miedo, sobrecogimiento”.
Batoni o butoni.-El Batoni es un coco de la región de la Terra Alta en Cataluña. Se le describe como un ser de color negro, muy feroz.
El Butoni es una entidad muy popular en Valencia, un espíritu o fantasma que se dedica a hacer trastadas, concebido como un hombre con dos caras y manos y pies con garras.
La Begía.-En diversas zonas de Cataluña se llama así a una cueva pequeña o antro natural reducido. Se la invoca para asustar a los niños, como si se tratara de un ser animado con voluntad propia.
Berrona.-Es el coco de La Espina, región asturiana.
El Bu.-Es un coco asturiano que aparece cuando unos niños quieren asustarse a otros, diciendo: “Buuuuuuu...”.
La Bubota.-También llamada Bubota Negra o Bubú, es el asustachicos más conocido de Baleares. Se le representa como un muñeco muy negro, que se muestra a los niños para asustarlos.
Bute.-Se le denomina también Bute Maramango y es típico de Andalucía. Se trata de un coco que asusta a los niños.
Un bute también se usa para referirse a una persona retraída, huraña, de pocas palabras.
La Carcamora.-Es un coco de Madrid que aparece en las nanas.
La Carpia.-Es un asustaniños asturiano, que adopta la forma de una vieja enjuta y arrugada.
También es un ave nocturna de mal agüero.
El Cancón.-Es un coco hispano, protagonista de nanas y otras canciones infantiles.
El Carlanco.-Pertenece a la familia de los pavorosos y fantásticos monstruos del Cancón, del Bu y del Coco.
La Cucala.-Es un coco catalán.
Currucuca.-Coco catalán, enormemente feo y tan peludo que camina con dificultad porque se pisa los pelos.
Diablo Cojuelo.-Coco de Talavera de la Reina (Toledo).
Guaraguara o Bichu Guaraguara.-Es un coco asturiano que se lleva a los niños.
Los Guixots.-Cocos catalanes. Están formados por una sustancia mineral semejante al yeso y viven en las cuevas homónimas. Esos seres muelen y estrujan a los chicos malos, convirtiéndolos en yeso.
Las Faluges.-Cocos femeninos de la Costa Brava. Son seres tan menudos como un grano de arena, residen en las cuevas homónimas junto al mar. Hacen cosquillas y no dejan a nadie tranquilo, pues entran por las fosas nasales, en los ojos y por las orejas, comiéndose el gusano del oído y quedando sordos para toda la vida.
Farronco o Farroncu.-Coco asturiano. Se trata de una especie de genio que se lleva a los niños.
Flica.-Coco de sexo variable que habita en una cueva cercana a la Pobla de Segur (Cataluña).
El Garroso de Naval.-Es un coco aragonés.
Garrules de Patas Azules.-Se trata de un coco de la Rioja Alavesa que se dice que baja por la chimenea para llevarse a los niños que no querían ir a dormir. A veces iba acompañado de Camuñas.
Guzpatas.-Cocos femeninos aragoneses. Se representan como animales monstruosos que atrapan a los niños desobedientes y excesivamente curiosos.
Lladrefaves o Robafaves.-Coco catalán que recorre los huertos hartándose de habas, pero cuando acaba el tiempo de las habas se dedica a zamparse a los niños.
Las Lloranques.-Asustaniños catalanas, dueñas de una espelunca en Castellar de Ríu, desde donde se dedican a asustar a los pequeños.
Llufes.-Coco catalán que determina a un ser fantástico femenino etérico y de contornos poco determinados, recto y justiciero.
En los Santos Inocentes, la chiquillería cuelga a la espalda de los transeúntes despistados muñecos de papel que reciben el nombre de “llufes”.
Mamu.-Designa a un insecto, el zomorro. Es un personaje análogo al Coco, con cuya presencia se amenaza a los niños pequeños cuando lloran.
Manu Pelusa.-Coco asturiano.
María Les Campanilles.-Coco asturiano que se come a los niños.
Marillona.-Coco asturiano.
Maruña.-En Badajoz, es un ser que habita en los pozos y sirve para asustar a los niños con la advertencia de que no se asomen.
La Mora.-Coco andaluz que aparece en variadas nanas y canciones infantiles.
La Noche.-Es personalizada en zonas de Cataluña en la figura de un coco, concebida como una vieja negra, arrugada, sucia y desgreñada, que se divierte atormentando a los niños. Tiene su morada en las cumbres de Meranges, paraje poblado por osos y otras fieras, considerado por los infantes como fabulosas tierras de leyenda, de las que ya no se vuelve jamás.
La Pamparrina del ojo sangrao.-Es un coco de la zona del Órbigo (León).
Papas o Papassa.-Coco catalán de sexo incierto.
Papasopas.-También se le llama Papamosques o Papanatas. Es un coco de Barcelona. Se le invoca para que los niños se coman la sopa que no quieren tomar. Este ser se traga la sopa raudamente, pero a cada cucharada da un mordisco o un pellizco al desganado, del que se lleva medio brazo o media pierna y además le quita el dinero de la hucha. No habla, sino que gruñe. Además de la sopa, se come tantas moscas como pasan al alcance de su boca.
Patarroxa.-Coco asturiano que se llevaba a los niños.
Pateta o Patetas.-Coco oscense que constituye una variante del demonio.
El Patracó.-Coco que vive en una cueva de la montaña catalana de Montserrat. Es un genio maléfico de la sal.
La Patusca.-Coco catalán que se dedica a propinar palizas a los niños traviesos y desobedientes.
También es el nombre de un juego.
El Peirot.-Es un coco leridano. Está enormemente gordo, debido al gran número de criaturas malas que se ha tragado. Tiene un aspecto deforme y grotesco.
Perfeuto.-Es un coco asturiano que vive en las chimeneas.
El Pisquí.-Es un coco catalán para asustar a los niños.
El Pujot.-Es un coco de Figueras (Cataluña). Es feroz e iracundo y desahoga su mal humor con los chicos traviesos, que se zampa de siete en siete.
Rampayu.-Coco asturiano que se lleva a los niños a un lugar indeterminado.
Ransoña.-Ser imaginario con el que se provoca el miedo en los niños.
Rapeo o Rafeo.-Su nombre deriva del latín rapere ("coger"). Es un ser asturiano que se utiliza para infundir miedo en los niños. Se lleva a los pequeños a un lugar indeterminado.
La Reina.-Coco asturiano que examina las manos de los niños y si están sucias les corta las orejas.
La Reina Mora.-Coco andaluz.
El Relojero de Banaguás.-Coco aragonés.
Toton.-Coco aragonés relacionado con el vampirismo.
Traver.-Coco catalán que habita en una cueva.
Las Tunes o Tenas.-Es un colectivo catalán de cocos, hermanas gemelas de las Falugues, de quienes se distinguen únicamente por la cueva en donde viven.
Xanguaxa.-Coco asturiano con el que se mete miedo a los niños para que se vayan a la cama a dormir. Es un ser con una lengua muy larga.
Xegome.-Coco asturiano.
Xuan Canas.-Coco de Somiedo (Asturias) que acecha en el fondo de los pozos de agua. Se utiliza para impedir que los niños se acerquen a los pozos por el riesgo de caerse.
La Zarrampla.-El monstruo advierte a quienes se acercan, sin éxito, que se los tragará.

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