domingo, julio 01, 2007

Fuegos Artificiales



Una explosión de color, que ilumina el cielo nocturno, reflejada en los enormes ojos azules de Cloe. Quien con mucha más curiosidad que miedo, pese al estruendo, estira su mano para intentar tocarlos.

Llegará el momento en que dejen de impresionarla, aunque los primeros que ha visto la han cautivado durante los 20 minutos que ha durado la sesión. Es una pena que cuando pasen unos años no recuerde esta noche, pero a mi no creo que se me olviden ni su sonrisa ni esa expresión de asombro de alguien que contempla por primera vez un espectáculo que hace retumbar los sentidos.

3 comentarios:

K dijo...

¿No le han dado miedo?
Mis primeros fuegos artificiales o los primeros que recuerdo mis padres casi me pierden. Me entró un pánico atroz, empecé a gritar y recuerdo querer meterme en una cabina. Pensaba que me iban a caer encima.
Si me hubieras dicho que ibas a escribir no habría escrito justo después ;)

rutger dijo...

Yo también pensaba que tendría miedo, pero que va, ni el ruido ni la gente la asustaron.

Sorprendente.

K dijo...

Sí, la verdad es que sorprende. Generalmente el ruido atronante y el exuberante colorido producen terror.
Me alegro de que no tuviera miedo y me imagino que, a partir de ahora, tendrás que llevarla siempre que haya fuegos :DDDD

Escribe más, que te salen cosas preciosas :P