martes, julio 24, 2007

En el fondo del corazón

Hay personas a las que nunca les daremos la oportunidad de lidiar con nuestro corazón, pero ¡ay de las que se instalen ahí!

Hace un tiempo mi corazón estaba negro, se pudría por dentro, ocasionado todo ello por malas experiencias. Un día vio la luz, y como semilla regenerada, empezó a crecer en alegrías. Quien consigue esto llega a caminar por el arco iris, puede ver la carretera al cielo, incluso hablar con los pájaros.
Porque un corazón henchido de orgullo es capaz de hacer lo más increíble y extraño.
Le escuchamos latir, rítmicamente, a punto de salir del pecho en su afán de conocer el mundo.

Hay muy pocos que consiguen llegar al fondo de nuestro corazón.

A V.

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