lunes, julio 09, 2007

En lo mío

Tengo ya los apuntes extendidos sobre el escritorio. No me queda otra más que darle caña a partir de hoy, hasta septiembre.
Lo peor de ponerse a estudiar es empezar, luego ya es centrarse y seguir, seguir hasta que anochezca. Además pondré música clásica para que no me moleste el taladro de los obreros que están en el edificio de al lado ni el timbre. El timbre, sí. No recuerdo las veces que han pasado este año los testigos de Jehová por mi casa. No les he abierto.
También he decidido que en mis descansos me dedicaré a limpiar la casa. No está muy sucia, pero cuando veo una simple pelusa me da por estornudar, así que tengo que quitarla, aunque eso signifique limpiar a fondo.

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