domingo, julio 01, 2007

Días falsos

Mi tío Pepe siempre decía que en los días falsos salen las culebras. Era un aficionado del campo y todas las tardes, a las 5, cogía un transistor diminuto, una visera, un bastón y comenzaba su paseo diario hasta la ermita. No sé si seguirá haciéndolo después de que le operaran de la cadera, pues ahora debe cuidarse. Tanto paseo diario desembocó en que le pusieran una prótesis de una persona mucho más joven.
Cuando era pequeña, a veces iba con él. Su paso era rápido, demasiado rápido. Iba a un ritmo capaz de cansar a cualquiera. Adoraba los días como hoy, "días falsos, no sabes si hace sol o si está de tormenta, pero en días como los de hoy salen las culebras". No sé si lo decía para asustarme o porque es realmente así. Lo que sus palabras producían en mí es que me mantuviera alejada de las zarzamoras del camino y salía corriendo si oía algún ruido de cualquier animal moviéndose, aunque pensándolo bien igual eran sonidos que solo estaban en mi imaginación.
El caso es que en los días como hoy no hace tanto sol como para aprovecharlo en la piscina (tal y como había pensado) ni hace tanto frío como para quedarse en casa viendo una película.
El cielo está cubierto de nubes entre las que a veces se puede ver algún rayo de sol. Sí, es un día falso, tal y como decía mi tío Pepe. Me pregunto si seguirá haciendo sus paseos vespertinos.

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