
Creo que no era ésta la película que buscaba, pero ya que la tenía la he visto. Ciertamente el título me sonaba a videojuego y el propósito es ensalzar a los luchadores, así como combinar estilos orientales y occidentales. Es más como un método publicitario para dar a conocer el videojuego homónimo.
En conjunto no es una buena película. Lo que sí que consigue es ensalzar a las protagonistas, no es difícil si las ponen en bikini. El sexo masculino queda en un segundo plano, excepto el villano, pero se limitan a hacer su actuación a la sombra de las chicas. A pesar de estas cosillas, no deja de ser entretenida.
Se pone de relieve algo que está muy en boga desde hace años: el reality show. Aquí son invitados a un programa parecido, pero sin un público que les observe las 24 horas, o eso es lo que creen los concursantes.
Los mejores luchadores de todos los estilos del mundo han sido invitados al programa DOA: Dead or Alive, sito en una isla donde les dan una cálida bienvenida.
Donovan es el director del programa aunque sus intenciones son demasiado malvadas para que ninguno de los participantes le pueda descubrir. Se ha rodeado de un ejército de ninjas que cuidan de que no cunda el caos.
Helena es la hija de su socio, recientemente fallecido, y experta luchadora en todas las artes. Será una participante más.
Weatherby es el informático que se oculta en el laboratorio y controla todas las cámaras y ordenadores. Está enamorado de Helena.
La princesa Kasumi debe abandonar su hermandad para buscar a su hermano, que participó el año anterior en DOA. Tras enfrentarse a los ninjas de su palacio y huir recibe la invitación. El mejor amigo de su hermano, Hayabusa, va tras ella y también participará en el concurso. Pero la princesa se ha convertido en una proscrita y una mujer le sigue los pasos para asesinarla.
Christie es una ladrona de guante blanco que muchas veces tiene que luchar para conseguir sus objetivos. Su socio es Max que acaba de entregarla a la policía china. Tras enfrentarse a los oficiales recibe la invitación. Max se cuela en la isla, ya que él no sabe luchar.
Tina es campeona de lucha libre. Al primero que se enfrentará será a su padre, que también participa en el concurso.
Las chicas ganan, de una manera muy previsible, a sus respectivos rivales, pero al final tienen que unirse para acabar con el enemigo más poderoso: Donovan, que asesinó al padre de Helena. Además ha mandado que les inyecten nanobots en la sangre para que chupe a los luchadores su fuerza y convertirse en alguien invencible. Y luchará contra el hermano de Kasumi, al que ha mantenido allí como prisionero durante un año.
Acabo de recordar algo que no puedo guardar para mí. El director creo que es chino y en su afán de mezclar ideas (por llamarlo de alguna manera) occidentales y orientales da una visión de preferencia por lo segundo. No me gusta lo que ofrece al público. Nada como un ejemplo.
Tina, completamente americana, además que lo corrobora en su forma de vestir: vaqueros, botas camperas, sombrero de cowboy, aparece por primera vez en un yate tomando el sol. Su bikini es la bandera de Estados Unidos. Que quede bien claro de dónde es Tina. Aunque no quería llamar la atención sobre su vestuario, está claro que es para dejarnos patente su procedencia, sobre todo cuando aparece ociosa, sin hacer nada.
Por otro lado, se ve a la princesa ninja en su palacio. Se vinculan a ella unos valores y unas raíces extremas, junto a una tradición muy arraigada en su sociedad: Es princesa, si abandona a su pueblo lo pierde todo. Se convierte en una proscrita y los suyos, ahora enemigos, deben acabar con su vida.
A lo que voy. Este contraste me llama la atención, pues son imágenes que pretenden simbolizar una generalidad en la que los occidentales, concretamente los americanos, son unos ociosos, y que los orientales tienen un sentido del deber demasiado profundo y estricto como para abandonarlo todo sin más.
Las tradiciones están para respetarlas. Y me sienta mal la imagen que se da de Occidente, que también tiene sus raíces, su historia y sus tradiciones.
Solo quería hacer esta puntualización.
En conjunto no es una buena película. Lo que sí que consigue es ensalzar a las protagonistas, no es difícil si las ponen en bikini. El sexo masculino queda en un segundo plano, excepto el villano, pero se limitan a hacer su actuación a la sombra de las chicas. A pesar de estas cosillas, no deja de ser entretenida.
Se pone de relieve algo que está muy en boga desde hace años: el reality show. Aquí son invitados a un programa parecido, pero sin un público que les observe las 24 horas, o eso es lo que creen los concursantes.
Los mejores luchadores de todos los estilos del mundo han sido invitados al programa DOA: Dead or Alive, sito en una isla donde les dan una cálida bienvenida.
Donovan es el director del programa aunque sus intenciones son demasiado malvadas para que ninguno de los participantes le pueda descubrir. Se ha rodeado de un ejército de ninjas que cuidan de que no cunda el caos.
Helena es la hija de su socio, recientemente fallecido, y experta luchadora en todas las artes. Será una participante más.
Weatherby es el informático que se oculta en el laboratorio y controla todas las cámaras y ordenadores. Está enamorado de Helena.
La princesa Kasumi debe abandonar su hermandad para buscar a su hermano, que participó el año anterior en DOA. Tras enfrentarse a los ninjas de su palacio y huir recibe la invitación. El mejor amigo de su hermano, Hayabusa, va tras ella y también participará en el concurso. Pero la princesa se ha convertido en una proscrita y una mujer le sigue los pasos para asesinarla.
Christie es una ladrona de guante blanco que muchas veces tiene que luchar para conseguir sus objetivos. Su socio es Max que acaba de entregarla a la policía china. Tras enfrentarse a los oficiales recibe la invitación. Max se cuela en la isla, ya que él no sabe luchar.
Tina es campeona de lucha libre. Al primero que se enfrentará será a su padre, que también participa en el concurso.
Las chicas ganan, de una manera muy previsible, a sus respectivos rivales, pero al final tienen que unirse para acabar con el enemigo más poderoso: Donovan, que asesinó al padre de Helena. Además ha mandado que les inyecten nanobots en la sangre para que chupe a los luchadores su fuerza y convertirse en alguien invencible. Y luchará contra el hermano de Kasumi, al que ha mantenido allí como prisionero durante un año.
Acabo de recordar algo que no puedo guardar para mí. El director creo que es chino y en su afán de mezclar ideas (por llamarlo de alguna manera) occidentales y orientales da una visión de preferencia por lo segundo. No me gusta lo que ofrece al público. Nada como un ejemplo.
Tina, completamente americana, además que lo corrobora en su forma de vestir: vaqueros, botas camperas, sombrero de cowboy, aparece por primera vez en un yate tomando el sol. Su bikini es la bandera de Estados Unidos. Que quede bien claro de dónde es Tina. Aunque no quería llamar la atención sobre su vestuario, está claro que es para dejarnos patente su procedencia, sobre todo cuando aparece ociosa, sin hacer nada.
Por otro lado, se ve a la princesa ninja en su palacio. Se vinculan a ella unos valores y unas raíces extremas, junto a una tradición muy arraigada en su sociedad: Es princesa, si abandona a su pueblo lo pierde todo. Se convierte en una proscrita y los suyos, ahora enemigos, deben acabar con su vida.
A lo que voy. Este contraste me llama la atención, pues son imágenes que pretenden simbolizar una generalidad en la que los occidentales, concretamente los americanos, son unos ociosos, y que los orientales tienen un sentido del deber demasiado profundo y estricto como para abandonarlo todo sin más.
Las tradiciones están para respetarlas. Y me sienta mal la imagen que se da de Occidente, que también tiene sus raíces, su historia y sus tradiciones.
Solo quería hacer esta puntualización.
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