Astralas era un desconocido bardo proveniente de Silvanesti. En sus cantos decía que las aguas y el viento le hablaban.
Las aguas le dijeron que cogiera una barca y se sumergiera en ellas. Así lo hizo y llegó a Istar, en momentos antes del Cataclismo.
Estando frente al negro contorno del puerto de la ciudad de los sacerdotes el viento le habló haciéndole diez revelaciones sobre las regiones de Ansalon y lo que les pasaría en el Cataclismo.
2. Los matices de la fe (Richard A. Knaak)
Arryl Tremaine es un Caballero de Solamnia que llega a Istar en busca de la verdad. Pero descubre que en la ciudad del Bien los clérigos están corruptos y adoran más al Príncipe de los Sacerdotes que a Paladine.
Descontento y decepcionado por lo que ha visto, llega quejándose a la posada y tiene una pequeña conversación con el posadero mientras tres personajes le observan. Cuando va a marcharse un clérigo le intercepta y se presenta como el hermano Gurim.
Al día siguiente decide marcharse de esa ciudad corrompida, pero cuando está llegando a la posada descubre en un callejón a dos hombres armados que están dándole una paliza a un tercero, inerme. Sale en su defensa y reduce, sin saberlo, a dos guardias de la ciudad.
Le llevan ante tres inquisidores, entre los que reconoce a Gurim. Entonces se da cuenta de que era una estratagema para apresarlo. Arryl es llevado a los Juegos. En el circo es puesto en el grupo de un elfo manco, Nelk, que le obliga a luchar con la espada, pero el honor de Arryl hace que siempre se niegue. Empieza a aparecer en los entrenamientos diarios el hermano Gurim y cada vez está más seguro de que ha caído en su trampa. Pero Arryl sigue sin coger la espada que le ofrecen, hasta que un día “un error” en los entrenamientos mata a uno de sus amigos. No soporta que asesinen a otras personas por su obstinación a no luchar, y al final cede.
En esta época eran combates verdaderos y, por tanto, las muertes también eran verdaderas.
Nelk le entrena y le confiesa que es un sanador y que le sacará de allí. De esta manera, ensayan un número. Tiene que luchar contra Nelk porque Sylverlin, el otro maestro, quiere matarle, pero es Arryl quien acaba con Sylverlin. El elfo mata al Caballero, tal y como habían planeado.
Cuando Arryl despierta está a las afueras de Istar. Nelk le confiesa que es un servidor de Kinthalas, el consorte de la Reina Oscura, pero cree un deber sanar a aquellos que pueden luchar para establecer de nuevo el equilibrio entre el Bien y el Mal, como es el caso de Arryl.
Por eso le ha salvado.
3. Estofado kender (Nick O´Donohoe)
Tarli se presenta a la escuela de Caballeros de Solamnia de Xak Tsaroth. Moran instruye a los jóvenes aprendices en el manejo de las armas y del honor. Junto a él tiene a Rakiel, un clérigo que le aconseja en todo momento.
Aparece un voluntario que quiere ser caballero, parece un niño por su altura extremadamente pequeña para su edad. Moran le acepta en la escuela cuando el pequeño Tarli le dice que es hijo de Lorena la costurera.
Moran se da cuenta de que ese niño se parece mucho a él, y recuerda cuando conoció a Lorena y la pasión que surgió entre ellos, después sus conversaciones acerca de la familia y su huida posterior. No volvió a saber de ella y por Tarli se ha enterado de que murió.
Moran entrena a los jóvenes para el combate, muchas veces con luchas de verdad donde la muerte les pasa rozando. Tarli, a pesar de su estatura, es uno de sus mejores alumnos. Sus compañeros le llaman “Estofado kender”, pero Moran niega que sea un kender. Aunque fuerza cerraduras, toma objetos prestados y llena su moral de objetos “que la gente pierde”.
Acaba el curso de entrenamiento. Rakiel se marcha a Istar y Moran asigna a sus alumnos los nombres de los caballeros a quienes servirán como escuderos. Cuando llega el momento de conversar con Tarli se da cuenta del afecto que ha cogido al muchacho, lo que le cuesta decirle que nunca podrá ser Caballero de Solamnia porque se rige por su propio código, que es diferente al de la Orden. Tarli le confiesa que sabe que es su padre y que es un semikender, además le da unos pergaminos que cogió prestados a Rakiel, donde el clérigo informa a sus superiores del tesoro de los Caballeros de Solamnia, tesoro del que la iglesia haría mejor uso. Moran se da cuenta de la traición y codicia del clérigo y percibe que no es honorable su deseo de matarle, sin embargo decide convertirse en guía de su hijo, animándole a convertirse en clérigo.
4. El deseo del goblin (Roger E. Moore)
Un kender, un goblin, un minotauro y un mago elfo se juntan casualmente en un bosque ayudándose unos a otros. No se dicen los nombres como medida de seguridad.
El elfo, último en llegar al grupo, les cuenta su historia: regaló a un primo suyo que había ayudado a los Túnicas Blancas una espada decorada con piedras preciosas, una espada mágica por la que quien la portara podía pedir un deseo. Su primo fue capturado por humanos y el elfo temía que la espada llegara a Istar, donde podía hacerse mal uso de ella.
Los nuevos “amigos” deciden buscar la espada, pero cada uno tiene sus propios motivos: todos quieren la espada para sí para poder pedir un deseo.
Siguen las huellas de los humanos y llegan hasta su campamento. Para entonces ya han preparado un plan contando con el factor sorpresa y con la magia del elfo. El goblin es dotado de una fuerza sobrenatural gracias a un conjuro. El kender vuela mágicamente. El elfo crea una bola de fuego que va a parar a la hoguera, causando una terrible explosión, que pilla a todos desprevenidos, excepto al kender, que ha sido alejado por la onda expansiva.
El elfo, el minotauro y el goblin que desean la espada luchan entre ellos. Cuando llega el kender se encuentra a todos muertos, menos al goblin, a punto de exhalar su último suspiro, y murmura algo de la espada. El kender era el único que no se había enterado del poder de la espada mágica, así que les entierra a los tres y coloca la espada en las manos de su amigo goblin deseando un buen viaje al más allá. La espada reluce pero el kender no se da cuenta porque pide su deseo con los ojos cerrados.
5. Las tres vidas de Horgan Embaucabueyes (Douglas Niles)
Foryth Teel es un escriba al servicio de Astinus que ha ido a investigar la época anterior al Cataclismo a las montañas de Khalkist, pobladas por los enanos. Y encuentra unos documentos que acreditan la unión de dos razas rivales (enanos y ogros) contra un enemigo común (humanos).
Era el Gran Thane Rankil el que estaba a la cabeza de esta raza.
En su arrogancia, el Príncipe de los Sacerdotes no veía al dios Reorx, dios de los enanos, como un dios verdadero, y obligó a los enanos a rechazar a su dios y adorar únicamente a Paladine. Los enanos se negaron.
Desde Istar enviaron varias legiones de soldados para doblegar a los enanos, pero éstos lucharon en número inferior, aunque en una región que controlaban. Quedaron los humanos atrapados en las montañas en un ardid de los enanos cuando decidieron darse media vuelta hacia Istar, sin embargo más enanos les salieron al paso. Los humanos entonces pusieron a los bueyes que llevaban las carretas de provisiones delante, dándoles comida mojada en ron para que se volvieran violentos, ya que eran inmensos estos animales para amedrentar a los tenaces enanos.
Cuando llegaron al río y al puente Thoradin, un grupo de enanos jóvenes les cortó el camino, pero los bueyes iban delante. De repente, los animales empezaron a seguir a un enano, desviándose del puente y dejando indefensas a las tropas de Istar, que perecieron en aquel lugar. Ese enano era Horgan, desde entonces llamado “Embaucabueyes”, que había estado bebiendo ron con sus compañeros y los bueyes detectaron el olor creyendo que les daría de comer.
Horgan se convirtió en un héroe entre los suyos y el Gran Thane le nombró explorador especial de las montañas. Se acostumbró a la soledad y comenzó a escribir estos documentos.
Un día atisbó a lo lejos a un ogro y comenzó a seguirle. Cuando encontró a Gobasch y a punto de entrar en una lucha por ese odio racial entre ogros y enanos, oyeron cascos de caballos. El ogro, que tenía tres colmillos, se escondió en una cueva próxima y el enano se enfrentó a los humanos que seguían órdenes del Príncipe de los Sacerdotes. En Istar se ofrecían recompensas por los cráneos y cabelleras de las razas non-gratas y sabían que había un ogro en las inmediaciones.
El enano les echó de las tierras de los enanos sin contemplaciones, asustando a los caballos y matando al jefe. El ogro no logró entender por qué le había salvado la vida, y Horgan se limitó a decirle que huyera.
Cuando el Gran Thane se enteró de lo que había hecho, Horgan fue expulsado del grupo de los exploradores, pero cuando otro Thane subió al poder, el solitario enano fue nombrado comandante de las tropas.
Los ejércitos de Istar volvieron a las Khalkist, donde un número minúsculo de enanos se defendió mientras cubrían la huida a los suyos (nadie sabe dónde se escondieron). De repente apareció una formación de ogros dispuestos a entrar en la batalla, luchando junto a los enanos. Gobasch y Horgan se dieron la mano y se enfrentaron a los humanos.
Mucho tiempo después, un pastor encontró una cueva donde había un esqueleto que guardaba unos pergaminos, el diario de Horgan. El cráneo era de un ogro y la dentadura tenía tres colmillos.
6. Llenando espacios vacíos (Nancy Varian Berberick)
Doune el Cazador es un cazarrecompensas de Istar que lleva a prisión a todos los proscritos. El más buscado se llama Binza aunque nadie sabe qué aspecto tiene. Recuerda con añoranza a su socio, Toukere Golpe de Martillo, un enano que tuvo que huir cuando su raza empezó a ser perseguida. Doune cree que ha muerto.
Acaba de enviar a prisión a un minotauro. Al llegar a la posada donde es asiduo, un kender está sentado en su mesa y decide entregarlo, pero en el camino una espadachina le propone algo. Alycia le pide ayuda para sacar a su amigo Dinn de la prisión, que era justamente el minotauro que había entregado esa tarde. Alycia le propone cazar a Binza, aunque Dinn es el único que sabe dónde se esconde. El kender Peverell se comunica por gestos porque le cortaron la lengua y Doune no sabe lo que dicen.
Doune acepta y sacan a Dinn de la prisión. Entonces se ponen en camino para capturar a Binza. Cruzan la sabana y unas cumbres escarpadas, y la última noche son atacados por un numeroso grupo de goblins.
Doune se despierta y junto a él está su amigo Touk, que acaba de perder una pierna. Era el protector de los proscritos en las montañas y recomendó a Doune; por eso le han traído. Doune descubre que Binza es Alycia y que se ha enamorado de ella. Decide quedarse en el asentamiento, donde cada uno es libre de practicar su religión, sin acatar las órdenes del Príncipe de los Sacerdotes.
7. Día libre (Dan Parkinson)
Una pequeña comunidad de enanos gully se ha instalado en los canales subterráneos del Templo de Istar. El Gran Bulp Gañote III es el dirigente de estos seres.
Las enanas gully se han escabullido hasta las cocinas y dormitorios del Templo y se han llevado suculentos manjares, pieles y partes de armaduras, concretamente la que tapa la entrepierna.
A su vez un enano ha encontrado una mina de vino, que realmente es una de las nueve cubas que guardan las mejores cosechas de los nueve reinos que apoyan al Príncipe de los Sacerdotes. Cuando los clérigos descubren que no hay vino creen que se debe a conjuros mágicos, y solo hay un mago en el Templo: el Ente Oscuro.
Los enanos descubren todas las cubas y al salir el vino sus túneles quedan inhabilitados, por lo que deciden buscar otro lugar para habitar.
Mientras, en el Templo, los sacerdotes deciden por unanimidad abrir el sello mágico que guarda el pergamino que contiene el conjuro que lee las mentes, lo que provocará un vuelco en la Historia.
8. Hilos de seda (Margaret Weis y Tracy Hickman)
En esta historia se entretejen los finos hilos de una madeja que puede destruirse. Por una parte, están dos jóvenes hermanos gemelos, un chico y una chica, que se quedaron huérfanos demasiado pronto y juntos hacen frente no solo a la hambruna que azota sus tierras y ataques de goblins sino a los deseos de los clérigos que están junto al Príncipe de los sacerdotes que se quieren quedar con sus tierras. Los hermanos con Nicholas y Nikol y guiándoles en una senda de paz y fe está un joven clérigo de Mishakal, un verdadero clérigo del Bien, Michael.
Por otra parte, está un Túnica Negra, Akar, que quiere ser más poderoso que el gran Fistandantilus. Para conseguirlo debe acatar las obligaciones del dios Nuitari. Pero Raistlin, venido del futuro, se lo impedirá.
Todos los clérigos verdaderos han sido llamados para salir del desgarrante mundo de Ansalon que será enterrado en una montaña de fuego; es la respuesta que los dioses darán al Príncipe de los Sacerdotes. Estos clérigos serán protegidos por Paladine en la Ciudadela Perdida. La Noche de los Hados las puertas de este palacio de Paladine se cerrarán tras los últimos clérigos de la verdadera fe.
Akar debe encontrar un alma buena y derramar la sangre de su víctima en el puente de estrellas que lleva hasta la Ciudadela Perdida. De esta manera serán liberados los clérigos oscuros. Encarga a unos goblins ir al castillo de los hermanos para que rapten a Nicholas. Mientras la fortaleza es atacada, Mishakal se le aparece a Michael para que la siga hasta la Ciudadela Perdida, pero él, en ciego amor por su joven señora, decide quedarse en el mundo. Nikol y Michael emprenden el camino en pos del mago y llegan a un bosque oscuro, tan negro que no pueden seguir adelante, un camino creado por las sombras de Nuitari y a través del que solo pueden ver los hechiceros oscuros.
Una voz y unos ojos en forma de reloj de arena les sobresalta. Raistlin se compadece y se identifica con la muchacha cuando ésta le dice que han raptado a su hermano gemelo. El hechicero les guía por la oscuridad hasta el puente, donde Akar arrastra al moribundo. Pero la vida de Nicholas está sometida por un conjuro a la daga que porta Akar. Mishakal no puede curarle. Michael comprende que debe matarle con la daga. Entonces Akar arrastra al sanador hacia el puente, dejándose la daga. Cuando Nikol se acerca asesina al hechicero.
En ese momento Raistlin desaparece.
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