jueves, enero 25, 2018

Locura de día

Hoy estábamos en la oficina y a todas nos parecía que era viernes. Lo comentábamos y pensábamos que aún queda para el fin de semana.
Yo me he quedado en la oficina. Craso error. Porque la gente a veces no entiende que no puedo dedicar a nadie ni cinco minutos. He terminado con dolor de cabeza.
Pero al final ha venido un hombre a preguntarme cómo convertí el coche en vehículo histórico. Le he hecho un esquema de los sitios donde tiene que ir, los costes y el ahorro. Y finalmente se me ha encendido una bombilla: "¿Pero tiene 25 años?". Me ha dicho que aún no, y le he explicado que no podrá hacer nada hasta que el coche cumpla los 25. Se ha marchado encantado, y a mí esa conversación me ha parecido una liberación, porque no tenía nada que ver con mi trabajo diario.
Ahora, cuando lo pienso, he decidido embarcarme en la lectura hasta que me tenga que marchar de nuevo. El dolor de cabeza ha remitido.

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