La lectura de esta novela me ha llevado una semana, y pensaba que me la leería en la mitad de tiempo. No sabría decir si me ha gustado o no, porque la primera mitad me ha parecido aburrida y me entraba el sueño y sólo al final consigue hacerme despertar y valorar la historia. Pero he leído mejores novelas sobre el sitio de Leningrado en la IIª Guerra Mundial, como El jinete de bronce.
Tengo que decir que Kristin Hannah es una buena narradora y quizás eso "salve" el libro, porque ganas me han dado de abandonar. Se me hizo muy pesado, y ahora al final el giro ha sido tan sorprendente que me cuesta valorarlo en su conjunto.
La novela viene a contarnos la historia de una familia norteamericana, los Whitson. Las hijas se independizaron mucho tiempo atrás, y no visitan mucho su casa, ya que con su padre se llevan bien, pero su madre siempre ha sido fría con ellas, por lo que crecieron con la idea de que su madre las odiaba. Meredith trabaja en la empresa que creó su padre, y Nina es fotógrafa profesional que viaja por el mundo inmortalizando las desgracias ajenas. Sin embargo, Evan Whitson está a punto de morir y la familia se reúne junto a su lecho de muerte. Las dos hermanas no se aguantan porque tienen personalidades dispares, pero Evan consigue que le prometan que le exigirán a su madre que les narre hasta el final el cuento del príncipe y la campesina.
Cuando el padre fallece, Meredith decide "empaquetar" la vida de su madre y enviar a Anya a una residencia, pero Nina regresa de África y se propone cuidarla e insistir en que le cuente ese cuento. Su madre en un principio se opone, pero terminará cediendo. Las hijas comprenderán muy pronto que en realidad la Vera protagonista del cuento es su propia madre, rusa de nacimiento, que vivió el sitio de Leningrado, que perdió a su primer marido Sasha y a sus hijos Anya y Leo...
Entonces Nina decide regalarles un viaje a Alaska, donde su madre siempre había querido ir, y allí se producirá un encuentro inesperado.
Durante todo el libro se hace mención a las Belye Nochi, y hasta el final no se define claramente qué es: es ese momento en que no termina de anochecer, esas noches claras, que supuestamente serán numerosas en el frío ruso. Cuando lo ha descrito no he tenido más que mirar por la ventana, con esta noche clara en que no ha terminado de anochecer, porque hoy aquí también hay una Belye Nochi.
Tengo que decir que Kristin Hannah es una buena narradora y quizás eso "salve" el libro, porque ganas me han dado de abandonar. Se me hizo muy pesado, y ahora al final el giro ha sido tan sorprendente que me cuesta valorarlo en su conjunto.
La novela viene a contarnos la historia de una familia norteamericana, los Whitson. Las hijas se independizaron mucho tiempo atrás, y no visitan mucho su casa, ya que con su padre se llevan bien, pero su madre siempre ha sido fría con ellas, por lo que crecieron con la idea de que su madre las odiaba. Meredith trabaja en la empresa que creó su padre, y Nina es fotógrafa profesional que viaja por el mundo inmortalizando las desgracias ajenas. Sin embargo, Evan Whitson está a punto de morir y la familia se reúne junto a su lecho de muerte. Las dos hermanas no se aguantan porque tienen personalidades dispares, pero Evan consigue que le prometan que le exigirán a su madre que les narre hasta el final el cuento del príncipe y la campesina.
Cuando el padre fallece, Meredith decide "empaquetar" la vida de su madre y enviar a Anya a una residencia, pero Nina regresa de África y se propone cuidarla e insistir en que le cuente ese cuento. Su madre en un principio se opone, pero terminará cediendo. Las hijas comprenderán muy pronto que en realidad la Vera protagonista del cuento es su propia madre, rusa de nacimiento, que vivió el sitio de Leningrado, que perdió a su primer marido Sasha y a sus hijos Anya y Leo...
Entonces Nina decide regalarles un viaje a Alaska, donde su madre siempre había querido ir, y allí se producirá un encuentro inesperado.
Durante todo el libro se hace mención a las Belye Nochi, y hasta el final no se define claramente qué es: es ese momento en que no termina de anochecer, esas noches claras, que supuestamente serán numerosas en el frío ruso. Cuando lo ha descrito no he tenido más que mirar por la ventana, con esta noche clara en que no ha terminado de anochecer, porque hoy aquí también hay una Belye Nochi.
LA AUTORA:

Kristin Hannah nació en 1960 en el sur de California. Después de una infancia pasada junto al mar, su padre trasladó a la familia al oeste de Washington cuando Kristin tenía ocho años. Durante el último curso en la universidad, tuvo que enfrentarse a la enfermedad de su madre, que padecía un cáncer terminal y con quien escribía a cuatro manos. Años después, Kristin retomó sus escritos, de los que surgió su primer libro en 1990. Desde entonces la autora ha ganado numerosos premios y ha publicado una veintena de novelas de gran éxito en Estados Unidos, entre las que destacan El baile de las luciérnagas (2008), Jardín de invierno (2010) y muy especialmente El ruiseñor (2015), con más de un millón y medio de ejemplares vendidos y por la que recibió el Premio Goodreads a la mejor novela de ficción histórica. Vive con su marido y su hijo en la región del Pacífico Noroeste y Hawái.
EL LIBRO:
Título original: Winter Garden
Autora: Kristin Hannah
Traductora: Inés Beláustegui Trias
Editorial: De Bolsillo (1ª edición, febrero de 2017)
Número de páginas: 456
ISBN: 9788466338455
Valoración: 7/10
Título original: Winter Garden
Autora: Kristin Hannah
Traductora: Inés Beláustegui Trias
Editorial: De Bolsillo (1ª edición, febrero de 2017)
Número de páginas: 456
ISBN: 9788466338455
Valoración: 7/10
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