Iba tranquilamente por la calle cuando me he encontrado por casualidad con mi hermano pequeño. Los dos íbamos buscando regalos.
Como yo lo tenía claro y sólo tenía que comprar a mi madre, hemos ido a una boutique, pero "luego me acompañas a la juguetería". Con lo de mi madre ha sido comprar ropa, pagar al 50% y dividir todo en dos paquetes. Si es que nos entendemos demasiado bien. Aunque digan que somos como el perro y el gato, en realidad es que tenemos caracteres muy parejos, y hoy era un día en que nos tocaba entendernos, básicamente porque los dos pensábamos igual.
Después de dejar los dos paquetes en su coche he tenido que acompañarle a la juguetería. "¿Y tú a las niñas?". Le he mirado y le he explicado que ya los tengo en casa, a falta de uno y a falta de envolver en papel de regalo.
Como no le convencía nada y había mucha gente en la juguetería nos hemos marchado. Es capaz de hacerme acompañarle mañana a Toys'r'us.
Se ha quedado hablando con alguien por el camino y yo he ido al supermercado. Iba despistada y alguien me da en el carro, miro y: "¿Otra vez tú?". Alguien nos ha preguntado en ese momento que cómo llevábamos dos carros si íbamos juntos. Es que hay gente que sigue pensando que seguimos viviendo juntos o algo.
A mi hermano pequeño o no le veo nada o le veo varias veces al día, como hoy.

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