Llevo dos horas que debo estar algo patosa, aunque creo más bien que ando lenta de reflejos porque tengo dolor de cabeza desde la hora de comer. No soy una persona dada a los medicamentos, pero he tomado dos paracetamoles, y creo que me han dejado grogui.
Tanto como para abrir el lavavajillas por la esquina y cortarme en un dedo, mientras se me estaban friendo unos filetes en la sartén y olía a quemado mientras buscaba una tirita... momento en que el teléfono móvil no ha podido ser más inoportuno.
Era mi hermano, y yo explicándole que iba a cenar filetes chamuscados porque estaba sangrando mucho, aunque sé perfectamente dónde tengo todo y las tiritas infantiles han aparecido rápidamente.
Porque hubo una época en que yo tenía tiritas normales, hasta que un día una de mis sobrinas necesitó una tirita y me miró raro cuando vio que no tenían dibujos. Como hacen la misma función, decidí aprovisionarme de tiritas de dibujos.
Con lo de hoy ya he superado el cupo de torpezas. Claro que no me duele la cabeza pero sigo grogui.
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