viernes, febrero 10, 2012

En cuestión de segundos

Anhelaba tanto verle que al final hoy he terminado viéndole. No porque le haya buscado, sino que simplemente, cuando hablaba con un amigo suyo, ha pasado con el coche. Adorable y guapísimo, pese a ocurrir en cuestión de segundos.
Si mañana no nieva es posible que me encuentre con él. Después de más de un mes... Tengo ganas de verle, aunque me tiemble la voz, aunque no pueda mirarle a los ojos, aunque sienta el rubor en mis mejillas... Tengo ganas de escuchar esa voz perfecta, esas palabras certeras, ese timbre tan sensual pronunciando siempre sabiduría.

Cuando a las siete me marchaba su coche estaba demasiado cerca. He sentido su cercanía y en mi pensamiento deseaba que él viniera, que nos encontráramos en ese preciso momento. Seguro que está guapísimo. Adorable. 

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