Mañana no es miércoles, pero tanto da el día de la semana que sea si él no aparece. Sin él, todos los días vienen a estar teñidos por una monotonía profunda.
Me encontraba sumergida en la lectura de un libro que no me ha dejado levantar cabeza hasta que lo he terminado. Pero no será hoy cuando hable de ese libro, lo dejaré para mañana.
Ahora es la imagen perfecta de un ángel la que llena mi mente, la que me impulsa a embarcarme lentamente en los sueños. Le echo mucho de menos, y eso que esta mañana a eso de las doce le he buscado. Pero no nos hemos encontrado. Me pregunto dónde estará, si estará bien, porque guapo seguro que seguirá, me pregunto si será feliz, si sonreirá cada mañana, si su mirada seguirá conteniendo todas las cosas buenas del mundo. Esto último seguro que continuará.
Tendré que ir a soñar con él...
Me encontraba sumergida en la lectura de un libro que no me ha dejado levantar cabeza hasta que lo he terminado. Pero no será hoy cuando hable de ese libro, lo dejaré para mañana.
Ahora es la imagen perfecta de un ángel la que llena mi mente, la que me impulsa a embarcarme lentamente en los sueños. Le echo mucho de menos, y eso que esta mañana a eso de las doce le he buscado. Pero no nos hemos encontrado. Me pregunto dónde estará, si estará bien, porque guapo seguro que seguirá, me pregunto si será feliz, si sonreirá cada mañana, si su mirada seguirá conteniendo todas las cosas buenas del mundo. Esto último seguro que continuará.
Tendré que ir a soñar con él...
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