Cuando me encontraba leyendo los versos del poeta Pedro Salinas, surgidos en medio de una novela que tocaba puntualmente una historia de amor... he dejado de leer.
He releído los versos y he pensado en él, en lo mucho que me gustaría susurrárselos al oído en toda su intensidad, con todo su significado.
En ese momento he sentido el ardor de una lágrima solitaria en mi mejilla.
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