jueves, enero 17, 2013

El anhelo asoma



Los jueves siguen teniendo su magia, porque en jueves siempre tengo la esperanza de encontrarme con él, de perderme en sus ojos, de sentir el abrazo de esa voz tan sensual.

No le he visto. Llevo mucho tiempo caminando a pasitos, con el ferviente deseo de no encontrarme con él, pero a la vez deseando encontrarme con él. Será cierta confusión, aunque lo tengo claro. Porque la verdad es que sí quiero verle, que han pasado muchos días... sin él, y esos días han sido demasiado grises, demasiado vacíos.

Si él supiera lo mucho que le echo de menos...

La mente vuelve a traicionarme, vuelve a ese preciso instante en que le rocé la piel de su espalda, recuerdo muy nítida la suavidad de su piel. Y ese tenue contacto me hace estremecer. Me tortura y me agrada, todo a la vez. Y me colma de deseo, eso también.

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