Llueve. Llueve sin parar. Y además hace mucho frío.
Últimamente estoy más sensibilizada con todo lo que respecta a él, mucho más que en los primeros años del año, donde yo creo que me encontraba en un bucle de tristeza del que me resultaba casi imposible salir. Será verdad que el alcohol es un potente depresivo.
Ahora, cuando pienso en todo lo que se refiere a él, me estremezco, casi como en las primeras semanas después de haberle conocido, cuando me encontraba con él por la calle y sentía un escalofrío placentero, pero que me hacía retemblarme.
Aguanto. Y a veces creo que es mejor que apenas nos veamos. Cuando no le veo le añoro con más intensidad.
Últimamente estoy más sensibilizada con todo lo que respecta a él, mucho más que en los primeros años del año, donde yo creo que me encontraba en un bucle de tristeza del que me resultaba casi imposible salir. Será verdad que el alcohol es un potente depresivo.
Ahora, cuando pienso en todo lo que se refiere a él, me estremezco, casi como en las primeras semanas después de haberle conocido, cuando me encontraba con él por la calle y sentía un escalofrío placentero, pero que me hacía retemblarme.
Aguanto. Y a veces creo que es mejor que apenas nos veamos. Cuando no le veo le añoro con más intensidad.

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