En 2012 salió la película, por lo que esta trilogía (¡otra trilogía!) se ha convertido en reclamo esencial literario. Al menos esta vez la historia merece la pena. Me ha gustado tanto que no veo por agenciarme los otros dos libros de la trilogía para leérmelos. No me ha durado más que unos días.
Se trata de una novela futurista, de ciencia ficción. Y, sin duda, es una enorme parodia de los reality-shows, porque ¡cómo los odiaríamos si nos los intentaran imponer como en la novela, y fueran a vida o muerte!
El mundo está dividido en 12 Distritos y se engloban en un universo que se llama Panem. El centro de esos 12 Distritos es el Capitolio, ubicado en lo que en la Antigüedad se llamaba Norteamércia. El Capitolio lo controla todo, tanto que fue capaz de destruir el Distrito 13º, y desde entonces se crearon los Juegos del Hambre. Desde entonces, dos adolescentes de cada Distrito (un chico y una chica) son elegidos a través de unas urnas para participar en los Juegos del Hambre, una especie de reality-show donde el lema es "morir o matar". De los 24 participantes, sólo uno sobrevive, y con el premio que recibe su Distrito conseguirá comida y riquezas durante un año.
Katniss Everdeen se presenta voluntaria del Distrito 12 cuando sale el nombre de su hermana pequeña, Prim, en la papeleta de la urna. Katniss es una superviviente, ya que se escapa de la alambrada del Distrito para ir de caza, pero sobre todo no quiere que la vida de su hermana corra peligro, pese a la pobreza en la que viven. Su hermana no podría sobrevivir. Su sorpresa es mayúscula cuando descubre que el chico que irá con ella a los Juegos es Peeta Mellarck, el hijo del panadero. Ese joven ya le salvó la vida una vez al entregarle varios trozos de pan quemados, cuando ella se encontraba muerta de hambre.
Cuando llegan al Capitolio, todos los jóvenes son tratados como reyes, hasta que les dejan en la arena, donde tendrán que sobrevivir, pero no es tan importante la fuerza sino el ingenio. Cada noche, el cielo se ilumina con los jóvenes que han muerto ese día. Si no ocurre nada, los Vigilantes se aseguran de que acercar a los muchachos entre sí para dar juego a la audiencia. A mitad del juego, las reglas cambian. Quedan seis jóvenes, entre ellos dos parejas de distritos, cuando deciden que los ganadores pueden ser un chico y una chica de cada distrito. Como Peeta había confesado su amor por Katniss, para el público ese amor ya no es trágico desde el momento en que los dos pueden sobrevivir a los Juegos del Hambre.
Katniss buscará a su compañero moribundo y le salvará la vida. Desde entonces comienza un amor que, desde el punto de vista de ella, es lo que la audiencia quiere ver. Katniss se está enamorando, aunque recuerda a su amigo Gale. Cuando al final sólo quedan ellos dos, las reglas del juego vuelven a cambiar, decidiendo el Capitolio que sólo puede sobrevivir uno de ellos. Es entonces cuando Katniss decide que se suiciden los dos delante de todos a través de unas bayas venenosas, pero no les da tiempo a hacerlo.
Tras varios días de reposo y curación, son presentados en el Capitolio, que considera que la pareja les ha dejado en ridículo. Su mentor les recomienda que muestren su amor a toda la gente, que digan que todo lo han hecho por amor.
Se encuentran en el tren de vuelta al Distrito 12. Peeta ha descubierto que su compañera ha estado fingiendo todo el tiempo, pero él está enamorado de verdad (Katniss también está enamorada, pero aún no se ha dado cuenta).
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