
A veces veo unos ojos que me miran fijamente. Es una mirada serena, que denota la máxima tranquilidad. La veo sobre todo formando parte de las peores pesadillas, en los inframundos infernales o en la parte más negra de cualquier cosa que me rodea.
Lo peor es que veo esos ojos cuando menos me lo puedo esperar ni imaginar. Y duele. Duele levantar la cabeza y verlos cómo me miran ¿siniestramente?
Soy incapaz de saber si la mía es una mirada de desprecio o animada, o simplemente si se viste de juez para dictar una pena que jamás se escribirá en un papel, sino en los recovecos más escondidos de mi mente, un juez que está condenado a condenar antes de saber los detalles concretos y más ocultos de la historia.
Es una mirada exasperante, pero no puedo apartar los ojos de ella. Me anima a seguir incluso a sabiendas de que ya no puede decirme nada ni indicarme el camino. Me intenta hablar pero mis oidos están tapiados para ella. Me intenta decir más cosas pero hace tiempo que cerré los ojos para ignorarla. Esos ojos expresan una delicadeza extrema, un dolor incalculable... por eso abren una vieja herida cada vez que aparecen ante mí. Ojalá no los volviera a ver.
Lo peor es que veo esos ojos cuando menos me lo puedo esperar ni imaginar. Y duele. Duele levantar la cabeza y verlos cómo me miran ¿siniestramente?
Soy incapaz de saber si la mía es una mirada de desprecio o animada, o simplemente si se viste de juez para dictar una pena que jamás se escribirá en un papel, sino en los recovecos más escondidos de mi mente, un juez que está condenado a condenar antes de saber los detalles concretos y más ocultos de la historia.
Es una mirada exasperante, pero no puedo apartar los ojos de ella. Me anima a seguir incluso a sabiendas de que ya no puede decirme nada ni indicarme el camino. Me intenta hablar pero mis oidos están tapiados para ella. Me intenta decir más cosas pero hace tiempo que cerré los ojos para ignorarla. Esos ojos expresan una delicadeza extrema, un dolor incalculable... por eso abren una vieja herida cada vez que aparecen ante mí. Ojalá no los volviera a ver.
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