sábado, noviembre 18, 2006

Esos momentos previos al sueño


Anoche me pasó una cosa muy extraña. Nunca antes me había pasado. Me caía de sueño y me fui a la cama, pero como siempre antes de dormir tenía que leer al menos un poco. La cuestión es que el libro que me estoy leyendo dan más ganas de dormir de lo que podía imaginarme. La autora es Lucía Etxebarría y todavía dudo que llegue al final, pues esa especie de "monólogo" sobre la mujer liberada a cargo de un bebé, sola e independiente, que tiene que sobrevivir en un mundo hostil resulta demasiado aburrido. Ni siquiera he llegado a las 100 páginas, y hace bastante tiempo que lo empecé. En resumen: me resulta un coñazo.
Cuando tras varios párrafos se me cerraron los ojos aún tuve fuerzas para apagar la luz. Lo extraño viene ahora. Estaba cayendo en el sopor anterior al sueño, y era consciente de ello. De repente abrí los ojos y me dio la sensación de que había una sombra en mi habitación, una sombra que se perfilaba a la luz de una vela (no tengo velas en casa, y si alguna hay está de adorno, pero ni siquiera las enciendo). La sombra se metió en mi cama y me rodeó con los brazos. Yo sentía la presión, pero no tenía fuerzas para defenderme. Los miembros no me respondían. Se veía tan real que me entró pánico, un temor indescifrable. Y no quería quedarme dormida.
Estuve luchando contra el sueño durante un rato. Quería comprobar que no había nadie en la habitación, aunque yo notaba la presión de unos brazos a mi alrededor. La mente a veces se inventa unas paranoias increíbles. Luché contra el sueño y al final conseguí encender de nuevo la luz e incluso me levanté.
Evidentemente no había nadie. Me quedé pensativa un rato, pues había sido tan real que me había dado miedo. Luego he dormido sin sobresaltos hasta que me he despertado.

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