
Espero no volver a escribir en mucho tiempo un texto tan extenso como el del viaje a Roma. Es un texto que ya tenía redactado desde hace unos meses, nada más llegar. Sino es posible que no recordara muchos de los detalles que en él se relatan. Ayer simplemente lo pulí un poco.
El problema de un texto tan largo y con tal cantidad de imágenes es que se me traba el blog. Creo que no tiene nada que ver la extensión, sino las fotos. Tuve que reeditarlo varias veces porque nada más subirlo salían textos montados sobre las imágenes y todo con un desorden inaudito. Guiándome por el detallismo de la perfección conseguí, a duras penas, reordenarlo y terminé dándole un aspecto legible.
Que el blog me diera errores me sacaba de quicio. Creo que me pasé colgando imágenes, pero un texto sin imagen pierde mucho. Ya dije, al regresar de Roma, que traía algo más de 500 fotos. Evidentemente no las subí todas, eliminadas quedaron aquéllas donde yo salía y alguna más que no se veía bien o que estaba repetida.
Me hizo bien recordar aquellos momentos que pasé en la capital italiana.
El problema de un texto tan largo y con tal cantidad de imágenes es que se me traba el blog. Creo que no tiene nada que ver la extensión, sino las fotos. Tuve que reeditarlo varias veces porque nada más subirlo salían textos montados sobre las imágenes y todo con un desorden inaudito. Guiándome por el detallismo de la perfección conseguí, a duras penas, reordenarlo y terminé dándole un aspecto legible.
Que el blog me diera errores me sacaba de quicio. Creo que me pasé colgando imágenes, pero un texto sin imagen pierde mucho. Ya dije, al regresar de Roma, que traía algo más de 500 fotos. Evidentemente no las subí todas, eliminadas quedaron aquéllas donde yo salía y alguna más que no se veía bien o que estaba repetida.
Me hizo bien recordar aquellos momentos que pasé en la capital italiana.
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