
Lo sé... tu recuerdo no
debería vivir aún.
Pero sigue presente
y duele tanto, tan profundamente
que el alma que era mía
huyó en tu búsqueda.
El dolor nunca acaba
de día, de noche
de todas las horas de todos los minutos
con sus infames e hirientes segundos.
Camino en busca de paz
y siempre regreso a mi lugar
con las manos vacías, el ánimo cansado,
el sueño extraviado.
Sólo queda refugiarme en tu recuerdo
pendiente de la vaga promesa
que un día me hicieran tus labios:
"Volveré".
debería vivir aún.
Pero sigue presente
y duele tanto, tan profundamente
que el alma que era mía
huyó en tu búsqueda.
El dolor nunca acaba
de día, de noche
de todas las horas de todos los minutos
con sus infames e hirientes segundos.
Camino en busca de paz
y siempre regreso a mi lugar
con las manos vacías, el ánimo cansado,
el sueño extraviado.
Sólo queda refugiarme en tu recuerdo
pendiente de la vaga promesa
que un día me hicieran tus labios:
"Volveré".
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