lunes, noviembre 20, 2006

Lo que no se dice


Lo más hiriente de todo lo que escuchamos es lo que no se dice.

Quizás aquellas palabras que alguna vez esperamos y nunca llegaron.
O aquellas despedidas donde nadie levantó la mano para decir "adiós".
Quizás aquellas frases de consuelo que nunca llegan cuando deben o siempre llegan tarde.
O aquellos saludos que nunca se dijeron, bien por orgullo, bien por vanidad, bien por soberbia.

Una palabra a tiempo es la mejor garantía de salvar algo que está en la cuerda floja. Y los silencios son el peor aliado en esos momentos de espera. Por eso es necesario buscar a alguien que pueda hacer llegar a nosotros el mensaje que necesitamos oír en un determinado momento.

Sin duda, lo más doloroso siempre será lo que quede en el tintero sin pronunciarse jamás.

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