Cada vez que veo caballitos de carruseles me acuerdo de Pío Baroja y su libro Paradox, rey: "A mí dadme los viejos, los viejos caballos del tiovivo (...)". Hoy los estaban montando.
He salido a comprar un rallador porque el último picacebolla que compré me salió rana. Hoy me he levantado con ganas de cocinar y me apetecen canelones. Me he encontrado con mi hermano y se ha apuntado a la comida.
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