
Hoy he recordado un sábado de estas fiestas que se me hizo de día en buena compañía. Recuerdo perfectamente que me encontré durante horas tomando cervezas en el Snoopy, que se nos acababan y la otra persona me miraba y me decía: "¿Otra...?". Así hasta que cerramos el bar y, cuando salimos, era de día. De fondo se escuchaba Barricada y recuerdo una de las canciones porque me puse a tararearla: Todos mirando.
Él me contó que se sabía todas las canciones de Barricada porque su compañero de habitación cuando estudiaba en la universidad siempre tenía puesto Barricada.
Nos hemos quedado tantas veces cerrando los bares con varias cervezas entre pecho y espalda que ya no lo recuerdo.
No sé por qué recuerdo ahora ese momento en concreto. Quizás porque cuando me quedo con él me siento relajada, aunque entremos en un bar de noche y salgamos de día, perdiendo completamente la noción del tiempo.
Lo único es que ayer hacía demasiado frío para estar en ningún sitio.
Si ayer no hubiera sido por el frío, yo creo que hubiera amanecido también. El año pasado llegué a las diez de la mañana a casa. No sé cómo lo hago pero siempre me encuentro con alguien y siempre me quedo algo más. Y eso es lo que pasó el año pasado, que me iba aún de noche, me encontré con varias personas y me dijeron que no era el momento de marcharse a casa. No puedo con el frío, lo de ayer era espantoso.
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