Hace unos años, cuando llegaba la noche, recuerdo que me dedicaba a abrir la caja de los fantasmas, que con la oscuridad se engrandecen, y me costaba dormir. Era inquietante.
Hasta que aprendí a dejar las preocupaciones fuera de mi casa y el trabajo en la oficina.
Cuando aprendí a separar, empecé a descansar por las noches, sin despertarme varias veces. Ahora duermo tan profundamente que parece increíble. A veces me despierto de madrugada, pero por lo general duermo de un tirón. Desde la una hasta las ocho. Siete horas. No necesito más ni tampoco podría dormir menos.
Ahora simplemente me regocija pensar en las dos horas que tengo por delante hasta que apague la luz.
Con una novela, claro.
También pienso en que a partir de mañana tengo una semana de vacaciones. Y es que la próxima semana empiezan las fiestas locales.
Hoy me encuentro en una dulce sintonía. Algo como "me encuentro bien porque todo lo que me rodea está bien".
2 comentarios:
Transmites tranquilidad y equilibrio. Saludos.
Gracias!!
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