domingo, septiembre 25, 2016

Remolonear durante horas

Adoro los domingos por la mañana, sin preocupaciones y sin tener que estar pendiente de la hora. Puedo pasarme toda la mañana con un libro en la cama y leer sin parar.
No echo en falta ni un cuadro enfrente ni los estores que faltan en la ventana. No echo de menos ese tipo de cosas que iré colocando poco a poco.
Simplemente me centro en mi novela y no pienso en nada más.
Adoro remolonear los domingos de invierno.
Enseguida tendré que ir a la ducha y comer, hacer las cosas habituales, o planchar. Pero de momento saboreo mi momento de disfrute y tranquilidad.

2 comentarios:

Dyhego dijo...

Feliz domingo.

K dijo...

Gracias.