Necesito ver lo que se esconde detrás de esa mirada. Estoy a muy poco de llamarle e intentar quedar con él esta noche. No sé de dónde saco las fuerzas para no hacerlo, cuando siento que una fuerza (o deseo) mucho más fuerte que no sé de dónde sale pugna por inclinar la balanza para que haga esa llamada.
Hoy han empezado las fiestas de San Mateo en Logroño y todos mis amigos están allí. Sé perfectamente el motivo por el que yo me he quedado en SD, donde también son fiestas. Aunque aún tengo varias horas por delante para decidir si me quedo o me voy.
El recuerdo de su mirada tiene demasiada fuerza. Sí, estoy segura de que su mirada podría perderme.
Además, hay otra cosa: me miró de frente, ni siquiera apartó la mirada. Fue como un pequeño reto, porque sé que yo también le miré de frente, generalmente porque siempre miro a los ojos a la gente. Su mirada podría matarme, e incluso empiezo a perder el sueño por esos ojos.
Yo no sé cómo voy a salir de ésta. Necesito digerirlo. Necesito pensar en lo que me está pasando.
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