Adoro las terrazas veraniegas pero ya no queda mucho tiempo para disfrutar de ellas. Creo que aquí las quitan después del Pilar.
Hoy, que el día acompaña, he optado por comer fuera.
Lo bueno (o malo) de estas latitudes, es que las terrazas están abiertas todo el año. Cuando tenía que "pastorear" a mis hijos en el parque, día sí día no acabábamos tomándonos algo en la terrazas, otros padres y nosotros, pero ahora, que sería más tranquilo, resulta que casi no voy a ningún terraza. ¡Habrá que volver a retomar buenos hábitos, jajaja!
Hace una tarde extraordinaria para estar en una terraza. Ya no quedan muchas así antes de que llegue el triste invierno. No valoras tanto las terrazas porque las tienes todo el año ;)
2 comentarios:
Lo bueno (o malo) de estas latitudes, es que las terrazas están abiertas todo el año.
Cuando tenía que "pastorear" a mis hijos en el parque, día sí día no acabábamos tomándonos algo en la terrazas, otros padres y nosotros, pero ahora, que sería más tranquilo, resulta que casi no voy a ningún terraza.
¡Habrá que volver a retomar buenos hábitos, jajaja!
Hace una tarde extraordinaria para estar en una terraza. Ya no quedan muchas así antes de que llegue el triste invierno.
No valoras tanto las terrazas porque las tienes todo el año ;)
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