
Hace tan sólo unos días estaba mirando cuánto costaban las
entradas para el GP de Aragón, que es este fin de semana. Pero no puedo
marcharme este viernes, porque todo lo que me rodea se encontraría desangelado
al tener a media familia en la playa. Así que tendrá que ser en otra ocasión.
Quizás Cheste o Jerez, aunque me pillan más lejos.
Nunca he ido a ver el motociclismo y llevo años deseando
hacerlo. Cuando lo retransmiten es entonces cuando pienso en que he perdido
otra oportunidad. Pero ¿otra oportunidad, para qué?
Una vez leí una autobiografía de Valentino Rossi. Hasta
entonces yo veía el motociclismo desde lejos. A partir de aquel libro, empecé a
admirar a Rossi, por todo lo que era y por todo lo que es. Así que tengo que ir
a verle correr antes de que se retire. ¿Qué hizo que a mí me llamara tanto la
atención Valentino Rossi? El subtítulo del libro era bastante sugerente:
Imagina si no lo hubiera intentado…
En realidad, Valentino Rossi persiguió un sueño que tenía
desde que era un crío y terminó siendo el mejor. Es muy complicado hoy en día
que cualquiera pueda superarle, sobre todo porque él llegó a ganar en todas las
categorías y una de ellas ya se encuentra desaparecida.
Pero lo que venía a decir el libro era que es importante
perseguir nuestros sueños. Muchas veces me remito a ese libro, a ese subtítulo,
para conseguir objetivos. Y yo intento conseguir mis objetivos. Pero hay uno
que aún no he conseguido, un sueño que supera a todos los demás. Yo siempre
deseé (y deseo) escribir novelas.
Gente que me conoce y que ha tenido oportunidad de leer lo
que escribo (en revistas) o incluso aquellos privilegiados a los que les regalé
un ejemplar de un libro de relatos en donde resulté ganadora… siempre me dicen
que escriba. Pero para escribir hay que ser constante y yo no lo soy. Sí que lo
soy aquí, pero porque lo que escribo varía mucho de un día para otro. Seguir la
misma línea argumental es lo que cuesta, el tesón del día a día. Porque otra
cosa que me sobra es creatividad e imaginación.
Este mes siempre salen dos certámenes literarios de dos
ciudades que me tocan de cerca, en Logroño y Salamanca. He decidido presentarme
al certamen Ciudad de Logroño para el año que viene. Este año ya no me da
tiempo a escribir. En realidad sí que me daría tiempo a escribir, pero no es
sólo eso, no me dará tiempo a pulirlo. Y, como para todo, tengo que encontrar
la constancia. Al final, como por la noche sé que no cumpliré, a partir de
mañana me levantaré una hora antes por las mañanas para escribir. En el
silencio del alba.
Alcanzar nuestros sueños depende de cada uno de nosotros. Me
acordaré de Valentino Rossi, imagina que no lo hubiera intentado…
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