Alla donde vamos, en los lugares que visitemos, con la gente que conocemos siempre hay algo que contar.
Se llamaba Rasheed y era taxista en Doha. Pese a que yo había quedado con el otro taxista a las siete, han influido unas variantes para que me fuera dos horas antes: me dolía atrozmente la cabeza, aquí anochece antes y no creo que fuera buena idea volver de noche y ya tenia visto el centro comercial entero, no podía comprar nada si no me compraba también algo mas grande para llevarlo como equipaje de mano, y además ya no se veía el mismo ajetreo que por la mañana. Así que en la entrada uno de los vigilantes me ha acompañado hasta donde estaban los taxis.
Como llevaba la tarjeta del hotel y hemos pactado el precio al comienzo todo ha empezado bien. Pero entonces le he pedido permiso para bajar la ventanilla y hacer fotos, me ha preguntado si quería ponerme de copiloto y le he respondido que sí. Me ha dicho que si quería que me enseñara la ciudad, me lo he pensado y le he respondido que siempre que estuviera en el hotel a las seis. Se ha portado bien, pero en su extremada cortesía yo he pasado un rato de miedo, cuando me ha preguntado si no me importaba llegar a las siete, le he respondido que no. Ni que decir tiene que también me ha dado pánico que me pidiera mi teléfono (no se adonde llamará si marca las cifras que le he escrito), y le devolverán los correos electrónicos cuando me escriba. Pero cuando quería hacerme una foto... No le he dejado, por supuesto. Y luego quería que le hiciera yo una, le he dicho que mejor me la envía por e-mail. En fin, cuando he visto aparecer el hotel al fondo de la calle a las seis en punto he respirado. La despedida de él ha sido: "Call me". Y le he dicho que sí, en cuanto llegue mañana a Japón.
Contaré el motivo de que se haya puesto tan pesado. Ha sido una temeridad. Me ha preguntado si tenía marido y le he respondido que no, pero le he dicho que sí tenía novio. "Only one?". Creo que hubiera sido complicado explicarle el concepto de monogamia. "Don't you want to have children?". Le he dicho que no, ha seguido preguntando que a mi novio qué tal le parecía, que si no nos vamos a casar y vuelta al tema de los hijos. La frase: "To have children I haven't need to marriage". Eso es algo que dada la cultura machista que existe en estos países es algo impensable. En cuanto lo he dicho me he dado cuenta de mi error: ellos no conciben el hecho de que haya hijos sin matrimonio, y a partir de ese momento a sus ojos yo no era más que una chica fácil. Ha sido una temeridad, pero era tarde. Así que luego he andado con pies de plomo. Y finalmente he terminado diciéndole que me dolía la cabeza, cosa cierta, y en esos momentos no estaba yo de humor para aguantar sus preguntas. Y mucho menos para responderlas.
Después me he echado una siesta y creo que bajare a la calle que esta mañana he visto dos restaurantes, porque el comedor del hotel no creo que esté abierto ahora. Me quedan dos horas para regresar al aeropuerto.
En el hotel me han dado Paracetamol para el dolor de cabeza y creo que me ha ayudado a dormir.
Tengo ganas de irme de Qatar, al menos en el regreso tengo 3 horas de margen y no podré salir del aeropuerto.
BlackBerry de movistar, allí donde estés está tu oficin@
1 comentario:
Vaya historia. Si me viera en la situación me daba algo... Has sido muy osada.
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