miércoles, febrero 25, 2009

Los mundos ocultos

Nunca había escrito tan de seguido ni había dado rienda suelta a la creatividad como en las últimas semanas. 
Después de tomarme un descanso de dos meses (diciembre y enero) donde ni siquiera eché un vistazo a certámenes literarios, se me ha ido la pinza en febrero, que me he presentado a doce, y eso que no he terminado, porque estoy con un manuscrito de narrativa corta cuyo plazo acaba el sábado. Espero que me dé tiempo. El caso es que me he metido en un buen berenjenal porque éste último tiene que mezclar dibujos y textos. Hacía tiempo que no dibujaba, y parece ser que aún no se me ha olvidado (aunque a veces pierda la paciencia). Al menos todo está vinculado, que es lo que se pide. Así que si no me da tiempo sólo será cosa de los dibujos, pues el texto lo tengo casi a punto. Incluso me hice dos árboles genealógicos con nombres inventados que me sirven de guía. 
Por supuesto, casi todos los certámenes en los que me he presentado son de relato corto, excepto alguno que pasa de los 50 folios. 
Hoy ardía de deseos por saber las bases completas de un concurso en marzo cuyo ganador recibe un portátil. Como tengo intención de comprarme otro ordenador, tendré que arriesgarme con un certamen. Y he llamado a Mazarrón.
-Verá, es que llamo por el Concurso...
-Es que la chica que se ocupa de ese tema no está ahora. Llama a partir de las 12.30h. o, mejor, me das tu número y tu nombre y que te llame ella.
-Bueno, es que si tengo intención de presentarme no puedo decirle mi nombre. ¿Qué tal si escribo un e-mail?
Yo siempre cuidando los pequeños detalles. Seguro que no hubiera importado que le diera mi nombre, pero por si acaso... Claro que dar mi correo electrónico serio es como si diera mi nombre, que creo que aparece cuando mando un e-mail. Anda que no tengo tiempo hasta el 27 de marzo. Una historia sobre la desigualdad de género. Queda un mes largo... así que tendré bastante tiempo para pensar en una buena historia sobre el tema.

4 comentarios:

J.R.Infante dijo...

¿Y que tal te ha ido con los certámenes?
Tengo muchas experiencias negativas al respecto y me gustaría saber de alguien que me cuenta cosas agradables, ni que decir tiene, si te parece oportuno.
Saludos literarios

K dijo...

Te he respondido en tu blog. Supongo que me pasaré a menudo.
Lo que he leído me ha gustado.

Un saludo,

K

J.R.Infante dijo...

Los premios literarios no me han deparado más que disgustos, así que de momento los tengo en el olvido, eso no quita para que te anime a que lo intentes: no se puede descartar nada.
Si de verdad te gusta el cuento y las narraciones cortas, mejor que mejo, ya sabes que no hace falta un tomo al peso para decir lo que se siente, lo importante es contarlo bien y con las palabras precisas y en este sentido no está nada mal corregir y depurar lo escrito. El impulso inicial está muy bien para concentrarse y soltar lo que se quiere decir,pero luego hay que usar la cabeza para conseguir ese texto de lujo que a todos nos gustaría escribir.
Te veo con entusiasmo en tu trabajo literario y eso es muy importante, por no decirlo todo, así que duro y que no decaiga.
Gracias por tus palabras

K dijo...

Son cosas que se combinan. Las ideas que salen de la cabeza no bastan, igual que no sirve únicamente una buena escritura sin ideas.
De todas formas, yo leo varias veces y corrijo todo, hago muchos cambios, antes de dar por finalizado algo. Sin embargo, siempre pienso en que se puede mejorar.
La capacidad de autocrítica también es necesaria.

Los certámenes sólo son una vía más para entrar en el mundillo literario. No creo que me conforme con eso ni con escribir relatos. De momento me sirven para aprender y mejorar.