Hoy he visto cientos de niños por las calles disfrazados con trajes multicolor. Y me he acordado de mi infancia, cuando nuestras madres nos apañaban con cualquier indumentaria que sacaran en casa, pues no nos compraban trajes, no, se los curraban ellas en media hora o menos. Y recuerdo que nos disfrazábamos el "jueves de tortilla", que ahora no estoy segura de si coincidía con el jueves pasado o con el de esta semana. También, el único día que nos sacaban de clase para ir a misa era el Miércoles de Ceniza, que creo que es mañana.
El mejor día era el "jueves de tortilla". Cada año lo celebrábamos en casa de alguna amiga y cada una llevaba algo para el buche, mientras que la madre de la anfitriona preparaba la tortilla. En La Rioja, a diferencia que en esta tierra, hace mucho frío aún en febrero. Recuerdo incluso años en los que nevó. Mi mejor disfraz fue el de castañera. Terminamos en casa de Rocío, jugando a la Oca al calor del brasero. Yo adoraba el brasero, porque en mi casa no había (teníamos chimenea para los crudos atardeceres invernales).
Ahora ya no sé si se celebra el "jueves de tortilla". Lo que sí es cierto es que nosotras no nos disfrazábamos ni en Lunes ni en Martes de Carnaval, sino el jueves de las tortillas.
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