Esta mañana he quedado temprano con Rober. Está empecinado en crear una tertulia literaria en mi casa. Y ha dicho que el viernes se viene a hablar sobre el tema. Estoy segura de que no vendrá solo.
Nos hemos liado varias horas. Todo ha comenzado en la puerta de Correos, donde habíamos quedado. La sala estaba vacía, lo que es de agradecer. Como bien dije el otro día, aquí no se madruga y, por tanto, en lugares así no hay que esperar mucho. Le he estado esperando un rato en la puerta, con el guarda de seguridad a mi vera. Cuando pasaban quince minutos de la hora citada he optado por marcharme. Sabía que tenía varias llamadas en el móvil, que he dejado en casa.
En el Registro he estado como cinco minutos. Como llevo siempre los impresos rellenados y los manuscritos firmados, ha sido todo rápido. Antes de ir a pagar las tasas, he vuelto a Correos, y por fin, allí estaba Rober. Después de esperarle cinco minutos, me ha tenido que acompañar al banco y luego hemos vuelto a subir al Registro.
Y como el registrador me lo tenía todo preparado, ha sido cosa de otros cinco minutos. Me ha hecho gracia porque ha dicho: "Tú y un profesor de griego sois los que más registráis".
Rober y yo nos hemos ido a tomar el cafecito de media mañana y nos hemos liado a hablar... hasta hace poco rato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario