domingo, abril 08, 2018

Escapada de Semana Santa: Tercer día en Gijón (despedida y cierre)

Llevo todo el fin de semana escribiendo sobre mi viaje de Semana Santa y no me canso. Es más, quiero escribirlo cuanto antes para que no se me olvide nada. Sólo que del último día en Gijón no puedo hablar mucho porque realmente volví sobre los lugares que me habían llamado la atención los días anteriores, a modo de despedida. 
Es cierto que el último día entré en tiendas de recuerdos, aunque casi todo lo que traje era para mí y para mis sobrinas. 
Pero hay una cosa de la que no he hablado y que merece un punto aparte. Es sobre la gastronomía asturiana. Ni que decir tiene que es un lugar donde se come bien (carne o pescado, queso típico, dulces) y se bebe mejor -según algunos-. 
Sopa de marisco, Gijón

El primer día comí en una sidrería junto al paseo marítimo, pero que también tenía puerta hacia la Plaza del Ayuntamiento. Mi madre se sorprendió cuando le dije que estaba tomando sopa de marisco. Tuve que preguntar qué era la parrocha (pescado típico) porque lo había visto escrito en varios restaurantes. 
Brocheta de carne, Gijón

De segundo me decanté por una brocheta de carne. No recuerdo si era ternera, cerdo u oveja. Por esto suelo llevar siempre una libreta donde apunto todo, pero en Asturias la libreta quedó en el hotel.

Cachopo de pollo, Gijón

El segundo día en Gijón comí un cachopo de pollo. Y es que antes de que me sirvieran el cachopo pregunté cómo era de grande, ya que en Asturias el cachopo es gigante. Y si lo pedí fue porque me dijeron que era de dimensiones normales, para una persona. El primer plato, creo recordar, fue paella.
No recuerdo lo que comí en Oviedo, ya que ni siquiera hice fotos.
Ensalada de quesos aliñada con salsa de pimiento, Gijón

Pero el último día sí que recuerdo la ensalada de quesos, que aunque no soy muy forofa del queso, estaba bastante buena.
Hay una cosa que sí me llamaba mucho la atención y es que si pedía un café me servían casi medio desayuno, si pedía un refresco me traían la merienda. Y ni que decir tiene que los asturianos deben ser muy golosos, porque Gijón tiene muchísimas pastelerías y confiterías, cosa que me llamaba poderosamente la atención.
Confitería en Gijón

No es plan de explicar lo que hice el último día en Gijón porque sería nuevamente reiterar cosas que ya he contado. Me he traído muy buenos recuerdos y, por supuesto, aquí quedan las ganas de regresar. Asturias me ha enamorado.
Después de todo esto, ya puedo empezar a hacer el álbum del viaje.

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