Cuando era estudiante tenía frente a mi cama un póster de un muelle que me transmitía una calma inmensa.
Me despertaba y me perdía durante unos minutos en ese otro mundo que era de papel, pero que en mis reflexiones se convertía en una salida imaginaria.
Ver esa imagen cada mañana era muy relajante.
2 comentarios:
Todo por hacer, por descubrir, por ver.
Simplemente hay que disfrutarlo.
Publicar un comentario