"Los hombres nacen, crecen, mueren y se corrompen.
Los gobiernos nacen, crecen, se corrompen y mueren".
Leer a Vázquez-Figueroa siempre es un placer. Generalmente sus historias me hacen soñar de una manera insólita. Gracias a él aprendí a amar las historias de piratas, los mundos africanos, los tiempos de conquistadores, las épocas de espías y Canarias. Leer a Vázquez-Figueroa es una invitación a conocer las islas donde nació el autor. En sus libros encontramos guiños a otras novelas suyas y aquí no iba a ser menos: me ha recordado la serie de Cienfuegos, cuando el isleño se cuela en un barco de polizón creyendo ir a Sevilla y termina en los barcos de Colón conquistando América.
Es un autor tan prolífico que da gusto leerle porque cada una de sus historias es entrar en un mundo diferente cada vez, aunque algunos estén relacionados, siempre se desmarca y nos brinda un sinfín de tramas variopintas.

Islote de Lobos, Canarias
Son los años 30 cuando Bernardo Ríos se casa con María y se mudan al faro del islote de Lobos, a medio camino entre Lanzarote y Fuerteventura, un recóndito lugar donde se encuentran aislados del mundo. Muy pronto empiezan a llegar los hijos: Alejandro, Marina, Renato y Lorenzo, que empiezan a crecer entre la bajamar que trae restos de barcos, los animales marinos y las historias que les cuenta su padre, un hombre erudito que vive rodeado de libros y que intenta encauzar a sus hijos para que muestren curiosidad por el mundo que les rodea. Los hijos vienen a ser como los diferentes gobiernos. Alejandro, en honor a Alejandro Magno, sería un gran emperador benévolo, acostumbrado a luchar por lo que cree y, sobre todo, a sobrevivir. Marina (o Selene) vendría a ser como Cleopatra Selene, una reina que sobrevive en un mundo de hombres. Renato, con su personalidad perniciosa, simbolizaría el poder de cualquier dictador, sea del bando que sea, buscando su propio provecho aunque tenga que pasar por encima de los que le rodean, incluidos sus familiares. El bueno de Lorenzo vendría a ser la cara óptima de la democracia.
Bajo la luz del faro, los niños crecen hasta que los padres consideran oportuno trasladarse a Tenerife para darles una educación digna. Pero abandonar la isla de Lobos es muy duro sobre todo para Marina, que muy pronto se da cuenta de que debe buscarse un trabajo para ayudar a la economía familiar. Primero será asistenta de una anciana acomodada, casa que tiene que abandonar porque su hermano Renato iba a buscarla con el fin de robar objetos de valor en la casa. El siguiente trabajo que encuentra es el de estanquera, y así es como Luis Ortega aparece por allí y terminan enamorándose.
Los diferentes cambios políticos de España les abocarán a destinos inesperados, sobre todo cuando Renato les denuncie a Bernardo, Alejandro y Luis, que serán encarcelados y exiliados, aunque volverán a reencontrarse años más tarde. Pero eso también les obligará a huir a unos a Venezuela y a otros a Italia.
Nos encontramos ante las diferentes generaciones de una familia a través de la cual descubrimos que la pobreza y la riqueza pueden ir de la mano de las ideologías políticas de cada uno. Así, los Ríos se ven unidos al destino político de España y, en función del mismo, les va bien o mal. Y de todos los personajes que aparecen en la novela (son cuatro generaciones las que terminamos conociendo) la persona que nos deslumbra es Marina Ríos.
Se lee rápido, con ese estilo periodístico que utiliza el autor en todas sus novelas, y en la que nos cuenta a veces las cosas como si fueran parte de una enorme noticia.
EL AUTOR:
Nacido en Tenerife, Alberto Vázquez-Figueroa pasa su infancia y adolescencia en África, ya que su familia se exilia allí por motivos políticos. Empieza a escribir en su juventud, en el Sáhara, y desde entonces no ha dejado de hacerlo. Periodista y corresponsal de guerra durante muchos años, llega un momento en que se centra en su carrera literaria. Como novelista ha publicado más de sesenta títulos y ha llegado a ser uno de los autores españoles contemporáneos más leídos del mundo. Entre sus best sellers se cuentan obras como Tuareg, Ébano, Manaos, Cienfuegos y Coltan.
EL LIBRO:
Título original: Bajamar
Autor: Alberto Vázquez-Figueroa
Editorial: Arzalia (1ª edición, 2018)
Número de páginas: 250
ISBN: 9788417241063
Valoración: 9/10
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