jueves, julio 11, 2013

Cuatro años


En la próxima madrugada, del 11 al 12 de julio, se cumplirán cuatro años. Cuatro años de amor, de sentimiento, de felicidad, de alegría, de risas y de lágrimas. A veces me he encontrado recorriendo un camino de espinas y rosas. Pero sobre todo, cada momento de él ha sido demasiado especial para querer olvidar nada. Ni siquiera deseo olvidar los momentos en que me hizo llorar.
Aún hoy sigo queriéndole tanto que a veces me faltan las palabras para describir todo lo que siento. En cierto momento comprendí que me había enamorado. Sin más. No pude negar la evidencia. Algo que no sólo fue obvio para mí, sino también para él.

Si pudiera elegir un momento de todo este tiempo yo creo que aún elegiría aquel primer día, en medio del Metropol, cuando le escuché por primera vez y cuando me perdí en esa mirada que concentra en sí misma todas las cosas buenas del mundo. Un día conocemos a un ángel, y él sigue siendo un ángel. La magia sigue existiendo cuatro años después, pero la intensidad es mucho mayor que entonces.

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