jueves, abril 21, 2011

Zurracapote


Hace unos años, la Semana Santa nos reunía a todos en la bajera de alguna casa, que convertíamos en un txamizo temporal, para hacer zurracapote. Nos pasábamos todos los días de Semana Santa allí, a veces teniendo que quitar la música y apagar las luces ante la inminente procesión que había de pasar por allí. Los cánticos la precedían.
Dos vasitos de zurracapote nos tenían con una sonrisa de oreja a oreja desde primeras horas de la mañana.

No hay comentarios: