sábado, abril 23, 2011

Noches estrelladas

Cuando por la noche llegué a la ermita, lo primero que llamó mi atención fue el cielo estrellado, perfecto, mágico. Ni que decir tiene que me hubiera quedado allí, a la intemperie, durante horas, y me hubiera quedado con él. La noche era perfecta y vaticinaba que hoy iba a salir el sol.
Esta noche cenamos en Rodezno. No sé ni llegar, pero para eso tengo el GPS. En otras ocasiones siempre he ido con otros, pero hoy quiero llevar el coche, que la independencia que me da regresar a casa cuando me apetece no tiene precio.
Anoche tuve una conversación un tanto extraña con alguien.

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