Hoy le he visto dos veces, de espalda y como algo muy fugaz. Él no me ha visto a mí, porque yo pasaba raudamente. Ha sido coincidencia que yo pasara por ahí en ese momento. Acababa de estar ahí cinco minutos antes.
Al venir por la tarde he visto su coche. He sonreído. Casi siempre se me adelanta. Quizás si hubiera salido de casa diez minutos antes nos hubiéramos cruzado. Le he sentido cercano.
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