miércoles, septiembre 19, 2007

Con un pie en Oporto

Como ya tenía intención de hacer unos días en verano y, por las circunstancias, no pude moverme, ahora, a unos días de que comiencen las clases y con una necesidad imperante de despejarme por todo lo ocurrido últimamente, aparte de que veré el mar... me voy a Oporto mañana por la noche. Ya tengo el billete y el hotel, así que no hay vuelta de hoja.
Veré la desembocadura del Duero y disfrutaré de ese vino dulce que da renombre a la ciudad (aparte de traerme alguna botella).
De Portugal solo conozco Lisboa y Coimbra, y tengo buenos recuerdos de ambas ciudades. Además los portugueses son buenos anfitriones, eso lo sé a ciencia cierta.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pasalo bien y traeme una de oporto para mi.

como era lo del oporto? era un vino para despues de comer, no?

K dijo...

Es vino dulce. La primera vez que lo probé fue en Lisboa; fui con una amiga francesa y nos encontrábamos en un restaurante en el centro, el Rossio, cuando pedí Oporto para acompañar a la comida.
El camarero: "No". Y yo: "Queremos beber Oporto con la comida". Él: "No, lo tomáis antes o después". Ante su insistencia, pedimos unas copas antes de comer... Entonces comprendimos. No es un vino como el Rioja, sino dulce y por eso no se toma con la comida. Antes o después :D
Y es más, con una copa antes estuvimos finas para el resto de la tarde, encima eso, que sube mogollón :D

Anónimo dijo...

Entonces traeme dos.

Anónimo dijo...

una caja para mi jejeje

pasatelo mu bien y aprovecha que estas escapadas son las que cunden.

ya me contaras que tal va aquello que andabas escribiendo que tengo ganas de leer un poco mas

besos