domingo, septiembre 09, 2007

Conversación con mi padre

Todos los días hablo con algún familiar, casi siempre con mi madre o uno de mis hermanos. Pero hoy... necesitaba hablar con mi padre. De todos nosotros él es el que más ánimos necesita. Nunca he visto a mi padre tan alicaído, tan desesperanzado como ahora. Pero yo no podía dejarme vencer por ese desánimo.
Mi padre me ha dicho lo que ya sé: mi tío no aguantará hasta el fin de semana. Lleva dos días enteros sedado, dormido y es posible que ya no despierte.
No sé de dónde voy a sacar fuerzas...