viernes, septiembre 07, 2007

¿Cuánto estamos dispuestos a perder...?

Richard Clayderman: Balada para Adelina
¿Cuántas veces damos la espalda erróneamente a las personas que nos aprecian sin apenas darnos cuenta...? ¿Cuántas veces después llegaremos a arrepentirnos de lo que hicimos (o no hicimos)?
¿Merece la pena decir adiós? Siempre es mejor decir un "hasta luego", por lo que pueda pasar después.
Y hay personas a las que perderemos irremediablemente sin poder hacer nada para remediar ese vacío...
Echo de menos a tanta gente a la que, con cualquier excusa, dije adiós... O muchas personas que me dijeron adiós a mí. Simplemente nuestros caminos se separaron y el curso de nuestras vidas jamás volvió a cruzarse. Solo que hay despedidas definitivas, que no pueden repararse con una llamada o con unas palabras...

4 comentarios:

Unknown dijo...

A veces se veo la pérdida de personas en nuestro entorno como el cambio de piel en las serpientes. Es necesario aunque (no creo que el reptil lo piense pero...) nos gustase la piel anterior más que la nueva o pensemos que aquella era mejor que ésta.
Bueno, puede que sean simplemente las espinas necesarias para saber si estamos vivos ¿no?

K dijo...

No siempre es necesario.
Y a veces inevitable.

Me ha gustado la metáfora del cambio de piel de las serpientes.
Prefiero "lo viejo conocido"...

Unknown dijo...

Normalmente es mejor lo "malo conocido" sobretodo porque únicamente nos acordamos de lo bueno de ese malo. Sé que he pasado malos momentos pero recuerdo aquellos rostros siempre amables y cercanos, sin embargo recuerdo tensiones, encontronazos desagradables y demás historias.
Claro que tales cosas solo las recuerdo si hago un pequeño esfuerzo...

K dijo...

Es cierto, "lo malo conocido", es lo que quería decir...
Yo también tiendo a quedarme con lo mejor de las personas, que difícilmente recuerdo lo malo, en cambio sí que me acuerdo de las buenas cosas. Es culpa de nuestra memoria selectiva.
Hay quienes se esfuerzan por no olvidar lo malo para así no volver a cometer el mismo error. De hecho, conozco a una persona que lo hace, y sin darse cuenta lo único que provoca a su alrededor es sufrimiento. Creo que esa persona debería dejar de vivir en el pasado y afrontar lo que venga tal cual es, sin preocuparse si la historia se repite o no.