lunes, septiembre 17, 2007

Una mirada atrás

Con inmensa pena por dejar a mis padres tal y como están, esta mañana he vuelto a Salamanca. Cuando pasaba con el autobús, los ojos se me han desviado irremediablemente hacia el horizonte, hacia el cementerio. Mentalmente me estaba despidiendo de mi tío, hasta que vuelva, que será dentro de poco.
Desde mi casa se ve el camposanto donde reposan en paz los restos de los difuntos. No hay un solo día que no me haya asomado y mirado hacia el ciprés grande, tras el cual se encuentra mi tío. Cuesta volver a la rutina, sabiendo que te falta alguien, que ya nada será igual...

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