Debería ir pensando en dormir, pero ahora no me entra el sueño, y eso que la de esta tarde no ha sido una siesta larga.
Pero también es cierto que estoy llegando a la mitad del libro y no puedo parar. Me resulta extraño que hable de mariposas en una novela que va de esclavitud sexual, aunque quizás tenga que mirarlo desde un punto de vista más metafórico.

No hay comentarios:
Publicar un comentario