sábado, marzo 10, 2018

Mañanas de sábado

Mi casa es para descansar, por lo que cuando a veces me traigo trabajo me cuesta mucho ponerme con ello. Así que hoy he decidido ir a la oficina y hacer parte de lo que tenía en casa. Me ha venido bien, porque los sábados son tranquilos y la gente está más relajada.
Ahora me ha dicho mi hermano que comemos juntos por ahí. No sé dónde quiere ir a comer, pero de restaurante. Me ha dicho que no prepare comida. 
Eso quiere decir que voy a reanudar la lectura donde la he dejado esta mañana. Hasta las tres...

Esta mañana se ha reído porque he abierto los ojos cuando he sentido su presencia o quizás cuando he escuchado la puerta de su habitación. Se ha acordado de que la anterior vez que se quedó en mi casa a las siete estaba leyendo: "¿Te despiertas temprano para leer?", me preguntó. Y es que hay días que me desvelo con relativa facilidad. Pero eso no ha ocurrido hoy. 

No hay comentarios: