Podría pasarme horas bajo la ducha. En la ducha, que no en la bañera.
Adoro el agua, así que en verano me da igual el mar, la piscina, el río o la ducha. Paso muchas horas bajo el agua.
Cuando quedo con mis amigas, ellas pasan más tiempo tomando el sol que en el agua. Yo al revés. En cuanto entro en el agua me cuesta salir. Además este año mis sobrinas han perdido el miedo: la mayor aprendió a nadar y la pequeña se metía en la piscina grande con manguitos. Puedo asegurar que la pequeña tiene menos miedo.
Me relaja mucho el agua. También cuando llueve. Aunque me gusta salir después de la lluvia, tampoco me importa mojarme. No llevo paraguas que los pierdo, así que si no tengo capucha me mojaré inevitablemente, pero no me importa.
Luego llegan los catarros, pero vaya...
No hay comentarios:
Publicar un comentario